30 enero 2005

The tor - tour


Por fin, tras saber durante mucho tiempo que iba de gorri al concierto de los GTK, en su gira "The tor-tour", anoche fue el gran día. Ya he comentado la poca ilusión que me hacía verles aquí , pero después de lo visto, me retraigo. Paso a comentar la jugada, con toda la emoción de la que soy capaz.

La noche comenzó mirando el callejero de páginas amarillas a ver en dónde se encontraba la sala Salvation. En Sevilla la movida nocturna está bastante mal, y los vecinos no paran de quejarse por todo, así que se han tenido que llevar a este tipo de salas a los polígonos industriales de las afueras. Pues ahí que vamos. Tras comprobar que mi nombre estaba por partida doble en la lista de entrada (prensa y sorteo), consigo entrar y me encuentro con una sala rollo pop sesentero, bien acondicionada, en la que cabían unas 300 personas de manera holgada.

Nada más llegar ya estaba pinchando DJ Melokomotodo (....ejem), que nos deleitó con éxitos de Chico y Chica, Astrud, Fangoria, McNamara, Baccara... Todo singles y nada de tacto en las transiciones, también hay que decirlo. Pero bueno, consiguió su objetivo que era entretener e ir empezando a animar a la gente.

El ambiente: góticos, siniestros, popis, madres despistadas y algún que otro oso. Sala llena hasta los topes. Después me enteré que por allí estaban todos los miembros ególatras de distintos fotologs, a cual más escaparate. Se oían conversaciones del tipo... "Oye.. tu tienes un fotolog ¿no? Tu eres ErizoNaranja verdad?. No, yo soy Hermeticop"...

A eso de las 23.15 aparecen en escena Niños de Brasil, con Santi Rex a la cabeza. Una hora de concierto (demasiado para ser teloneros) que se hizo un poco larga. No comulgo demasiado con este tipo de música, y la gente que había allí tampoco, excepto pequeños grupos que jaleaban al cantante cada vez que movía la boa de plumas por la entrepierna. Tan solo el tema "Viernes" consiguió despertar a la gente, que estaba más pendiente del lugar por donde tenían que salir los GTK que de lo que estaba ocurriendo en el escenario.

Despues de esto, media hora de descanso amenizada por el mismo DJ de antes, con más de lo mismo. Para, a las 0:40, ver como aparecía por el escenario un furioso Juan Tormento, ataviado con su indumentaria habitual y se ponía a los teclados, esperando la llegada de Luis Miguélez, rubio platino y bastante puesto diría yo; cuerpo moldeado a base de ?¿(bastante bien, por cierto) portaba boa de piel y gabardina de cuero, y empezó a jalear al público con el punteo de su guitarra. Quien tuvo retuvo, y Miguélez sabe (muy bien) cómo se hace lo que él hace. Sin duda, lo mejor del concierto.

Los primeros atisbos del Clone Fashion empezaban a oírse, cuando apareció Antonio Culebras y pude comprobar en persona que los GTK "visten como zorras, hablan como loros y aúllan como perras". Antonio apareció vestido de cuero completamente, con capucha sadomaso y gorro militar. El clone fashion lo entonó con la cremallera de la boca abierta. La gente ya empezaba a rugir, cosa que continuó con los dos siguientes temas: Love to kill y Shake. Estos tres temas dejaron el nivel muy alto, y el resto del concierto, hasta mas o menos el final estuvo algo más descafeinado. A esta altura, Antonio estaba ya despojado de casi todo el cuero y sólo llevaba los pantalones puestos.

Fucking boy, Through the dark, Dainty nasty doll, Waiting for you, Celebrate your death e In your eyes fueron los temas del concierto (junto con los anteriores). Hora y veinte minutos escasos que supieron a poco pero que engancharon a todos los presentes, a mi el primero, que disfruté como una perra con las provocaciones de Antonio y Miguélez (Antonio a cuatro patas pegándose con la fusta, Miguélez intentando sodomizar a Antonio con el mástil de la guitarra, Miguélez invitando a alguien del público a follar con él o Antonio obligando a los presentes a quitarse la camiseta), los acordes de "Me gusta ser una zorra" de Las Vulpes, los martillazos de cabeza de Juan Tormento o esa interpretación del "In your eyes" que dejó a todos boquiabiertos.

Tras esto, se marchan y tras la insistencia, un bis con Sexo telefónico y Comment te dire adieu, que supongo habrán realizado durante toda la gira. Fin del concierto, todos al servicio y a la vuelta, DJ Postura 69 se encargó de amenizar el resto de la noche con una sesión que empezó con mal pie pero que hizo a la gente disfrutar, algo que en Sevilla se está poniendo muuuuy difícil últimamente.

Después de esto, reconozco que el Music pour the ratas se ha revalorizado dentro de mi lista de preferencias musicales, y me reitero en que hay que verlos en directo, que son un calambrazo directo a los sentidos que sienta muy pero que muy bien.

3 comentarios:

el funcionario asesino dijo...

¿TE LO DIJE????
O ¿NO TE LO DIJE???????


¿A KE MOOOOLAN??????????????????????


Yo me lo pasé bomba y la "mise en scene" está de muerte,ganan muchisimo en directo, ya de por sí el disco es una pasada y luego en el directo es ke mola mucho tb,pues se dejan las tripas en el escenario, eso se agradece muchisimo.
GTK tienen fe en lo ke hacen y te lo transmiten multiplicado por 1000 .
Por lo ke veo en Sevilla Luis y Antonio jugaron mucho sobre las tablas, en Murcia no hizieron esos numeritos, por ke creo ke de hacerlos el público ya es ke se sube al escenario con ellos,fijo.
Ahora bien ,yo los ví supermajos, y bueno tuvieron el detalle de kedarse tras el concierto.
Mira ,taxista ya tienes una nueva sala para salir,

Lo de los Niños del Brasil igual fue excesivo, una hora es mucho.Desde luego ke sumando y sumando estuviste casi 3 horas de concierto y luego otras tantas oyendo musica by the face................

TENDRÁS KEJA!!!!!!

SALU2

Anónimo dijo...

Una maravilla los GLAMOUR TO KILL!!!!, ya decía yo que tendrían que gustarte, es que sino es pa decirte de to lo malo. Besosssssssss


LESTAT

FangoManson dijo...

Aquí en Coruña también hicieron guarrerías sobre el escenario.
Desde luego nunca llegué a pensar que ocurriría esto, pero el concierto de GTK ha sido mi verdadero primer concierto. La gente apelotonada, la masa tirándosete encima cuando Antonio se acercaba al público y mientras tú, estirando el brazo todo lo posible hasta que por fin alcanzas esa deliciosa pierna y la empiezas a acariciar... ummmm
Desde luego un recuerdo inolvidable y por primera vez he sentido lo que es estar en un concierto en el que a penas te puedes mover (para qué nos vamos a engañar, en los demás a los que he ido siempre ha habido sitio de sobra para bailar).
Sin duda alguna un 10 para un espectáculo que, sobre todas las cosas, entretiene... y qué más se puede pedir?