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04 junio 2008

El rey del baile

Esta no es una entrada sobre un concierto, ni una crítica a un disco determinado. Es una forma de expresar las buenas sensaciones que tuve en el concierto de Richard Hawley el sábado en Territorios. Supongo que el no conocer ninguna de sus canciones hizo que me pasara por el concierto sin ninguna expectativa, y aunque al principio todo me sonaba igual, poco a poco me fui metiendo y empezando a disfrutar.

Fue más o menos a la mitad del concierto cuando empecé a sentirme como si estuviera en la fiesta de graduación del curso del 67 y fuera a ser elegido rey del baile: canciones como Valentine, Tonight the streets are ours, la aparición de una leve lluvia durante el concierto o las perfectas y atronadoras (y no descontroladas) guitarras hicieron que consiguiera evadirme y, durante algunos minutos, relajarme y disfrutar. Y que alguien consiga eso en mi es un mérito increíble.

Experiencia que se hace aún más maravillosa al oir ahora sus canciones, en frío, y darme cuenta que no me provocan lo mismo. Que el momento hizo lo suyo y que difícilmente se podrá repetir. Supongo que eso es todo lo que se le puede pedir a un concierto...

>>MySpace de Richard Hawley

04 mayo 2008

Vida total

Parece ser que este mes se están cumpliendo algunas cosas que llevaba tiempo esperando que pasaran. Por un lado, dentro de poco seré padrino de una persona (cosa que nunca me habían ofrecido supongo que por mi mal llevar con los niños). También, a final de mes, si todo sigue según lo esperado, veré a Rufus Wainwright en directo. Y por fin anoche, después de ver como me iba perdiendo todos y cada uno de los conciertos que iba dando en ciudades accesibles para mí, pude ver en directo al gran Guille Milkyway/La Casa Azul.

La actuación se enmarcaba dentro del festival South Pop, organizado por una discográfica de cuyo nombre no quiero acordarme. Y aunque la hora de comienzo oficial era la 1:45 de la noche, nos fuímos un poco antes para ver al resto de grupos, a los cuales no conocía ni de oídas. Una vez allí, visita a los puestos de merchandising para comprobar lo tontos que creen que somos en esa discográfica y visita obligada al puesto de tickets. Visión general del personal, dentro del cual no veo mucha cara conocida aunque sí que mucho compañero de trabajo (pero de los que aun desprecian a la parte digital del medio en que trabajo). Un par de fotitos y empiezan a circular los grupos del cartel: Manos de Topo (ejem... ¿por qué cantas así, compañero? No, en serio, tengo curiosidad de saber lo que pretendes...), Soy un caballo (que se han ganado una segunda escucha) y High Llamas (momento corte de venas). Y por último, La Casa Azul, que no entiendo muy bien qué pintaba dentro del cartel. Así que empieza el montaje y la gente, antes desperdigada, empieza a acercarse al escenario.

Comienza el concierto y mis temores iniciales se disipan. La hora escasa de concierto anunciada parece que será más, y que el concierto será similar a los ofrecidos en otras ciudades. Para el que aún no lo sepa, en esta "gira" el escenario está vestido con 5 TFT: aquí se intercalan imágenes de los miembros ficticios de el grupo junto a creaciones audiovisuales que van vistiendo las canciones, ya que en el escenario sólo está Guille junto a sus teclados, un piano y una especie de Telesketch.
Y si alguien dudaba de si la propuesta funciona, puedo decir que ROTUNDAMENTE SÍ. Las pantallas y las imágenes que en ellas aparecían estaban perfectamente sincronizadas con los sonidos. Tanto aquellas en las que los miembros ficticios del grupo tocaban los instrumentos (o las palmas, o bailaban el 'do the robot') como las videoproyecciones (o como se llame esto) creadas para cada canción eranpara caerse de espaldas. Referencias a la cultura pop en forma de videojuegos, cantantes femeninas, discográficas, al surf pop, a toda la estética japonesa... Un bombardeo de imágenes que hacía que lo que sonaba subiera muchísimos enteros. Guille no canta muy bien, pero eso no importa lo más mínimo. Todo el mundo que va a sus conciertos se sabe las canciones de pí a pá (Mare de Castro dixit) y le echamos una mano en los altos cuando le hace falta. Él lo sabe y juega con eso, alejándose del micro cuando sabe que no llega.

Abrió con La Revolución Sexual (nada de dejar el último single para el final, hay que empezar en todo lo alto) y siguió con Chicle Cosmos, Hoy me has dicho hola por primera vez, En noches como la de hoy... Vamos, lo clásico. Entre medias, una versión del Love is in the air y para finalizar el Cerca de Shibuya y Como un fan al piano. Porque hubo canciones al piano, y eso fue precisamente lo que más me sorprendió: el desvestir las letras de esa producción tan recargada (marca de la casa y cosa que a mi me encanta) hizo que adquirieran un dramatismo del que nunca había sido consciente. Sobre todo Como un fan, que me llegó a poner los pelos de punta.

Supongo que nada de lo que he contado aquí es nuevo para aquellos que lo hayan visto alguna vez. Pero entended mi subidón después de tantos años de Repeat+Shuffle de sus discos. Y verlo allí, en el sitio más especial que tiene esta ciudad con tanta gente compartiendo emoción y subidón. A día de hoy, no hay grupo que me provoque más sensaciones que LCA: ya sea por lo original de la propuesta, la cuidad estética, las miles de referencias con las que te sientes identificado, el respeto del autor a sus seguidores, sus guiños, o sobre todo, por las canciones: canciones que hablan de cosas muy tristes mientras suenan pa-pa-pas o la-la-las. Sin duda, el grupo que yo quisiera tener si me dedicara a esto de la música.

05 marzo 2008

Release the stars at least

Su piano, su ego y yo estaremos ahí para verlo.

03 diciembre 2007

Mi gran noche

"Si los franceses conservan como oro en paño al retirado Charles Aznavour y los americanos defienden con uñas y dientes el talento de Sinatra, no nos quedemos atrás como en tantas ocasiones: tenemos a Raphael. Aprovechémoslo. Es para sentirnos más que orgullosos."


Esto no lo digo yo, sino Ricardo Castillejo en la crónica para Diario de Sevilla del concierto que Raphael dio el sábado en el teatro de la Maestranza. Ni que decir tiene que suscribo todo el párrafo anterior y mucho más después de haber asistido a dicho concierto.

Aunque al principio el público me desconcertó un poco (abuelas impedidas, señoras con más piel en sus abrigos que en su propio cuerpo y zagales de esos a los que nadie se atreve a decirles que ni las patillas, ni los naúticos, ni la chaqueta-con-pañuelo-de-seda les queda bien), una vez dentro todo se difuminó. A las 20.30 de la noche (hora de comienzo idónea para su target) dio comienzo un concierto cercano a las 3 horas en un escenario en el que estaban él y ocho músicos. Un piano, un bajo, un contrabajo, dos órganos, una guitarra, una batería, unos bongos y ningún refuerzo vocal para un tipo que se pasó todo el concierto, sin descanso, interpretando canciones (unas cuarenta). Es verdad que inicialmente temía que el concierto fuera un muestrario de temas del último disco. Y así comenzó. Pero en cuanto sonaron los acordes de Mi gran noche, mis dudas se disiparon. Encadenó todos los éxitos que yo recuerdo (Qué sabe nadie, Yo sigo siendo aquel, Como yo te amo, A mi manera, Para volver a volver, Digan lo que digan, Yo soy aquel, Hablemos del amor, Enamorado de la vida...) y entendí porqué este tipo lleva años en esto y porqué está por encima de modas, discos, industria, discográficas o críticas personales: es excesivo, divo hasta la extenuación, le encanta el aplauso fácil y se comporta como una parodia de si mismo. Pero cuando abre la boca, escuchas las letras y oyes los arreglos todo lo primero no hace más que engrandecer a lo segundo.

Recomendable para todos aquellos a los que sus prejuicios no le impidan reconocer ciertos gustos musicales. Relajáos, que no pasa nada porque os guste Raphael...

PD: Gracias a nico por el robado.

18 mayo 2007

La monja Madonna

De repente, cuando menos te lo esperas, te encuentras en el sitio correcto y a la hora adecuada y presencias cosas como esta:


Supongo que esto no está pagado por nada. Desde hoy admiro a las monjas un poquito más. Aunque sigo con la duda de si es verdad eso que me han dicho que:
  1. No llevan sujetador.
  2. No pueden comer lechuga.
  3. No duermen sobre listones de madera ni sus habitaciones son celdas. Si esto fuera así, habrían perdido todo el encanto.

26 octubre 2006

Concierto LOVG

Es verdad que uno, cuando va a un concierto de un grupo español, no puede mas que estar a la espectativa de ver si esta vez, harán algo diferente. Pero al final, los peores temores se confirman y sales del mismo pensando que sí, que ha estado bien, pero que lo olvidarás al levantarte al día siguiente. Me ha pasado en todos a los que he asistido en mi vida (¿puede ser que los únicos que se curraban un concierto fueran Mecano en su última etapa o es que ni eso, que éramos tan jóvenes que nos parecía lo más?), y me volvió a pasar el 14 de Octubre en el concierto de LOVG al que este cursi tuvo bien asistir.

Con un estadio olímpico (a muchos se les llena la boca al hablar del mismo, cuando no puede ser mas feo) lleno si quiera en una cuarta parte (cosa que no se notaba demasiado, pues habían puesto el escenario casi pegado a las gradas del fondo), comenzaba con media hora de retraso el que anunciaban como último concierto de la gira. Mentira. Después he leído varias citas más, y no una o dos, sino decenas. Esto hizo que todos aquellos que esperábamos algo especial del mismo nos quedáramos con las ganas, y el grupo ofreció el mismo concierto que en cualquier otra ciudad, o incluso con algún tema menos. En cuanto salió Amaia al escenario (a la que en directo el Photoshop no le funciona demasiado) pude comprobar que esto iba a ser mas de lo mismo. ¿Cómo se puede salir al escenario con unos vaqueros, una camiseta y una rebequita del Zara Tara? ¿Por qué esta señora asume que queremos verla vestida de forma normal? No, señores. No quiero ver a mi vecina cuando voy a un concierto. Quiero ver que te lo has currado, que te has pensado un vestuario, que sufres en tacones en el escenario, que haces paradas no para tontear con tus compañeros de grupo, sino para cambiarte de modelito. Estoy harto del glamour cero y del buenrollismo. A ver cuando se enteran que una imagen vale mas que mil palabras, y que el 60 % de mi impresión sobre un concierto está en la imagen. Y con imagen no me refiero sólo a la estética: me refiero al uso que se haga de las luces, de la escenografía, de la temática... No es tan difícil currarse unas visualizaciones un poco mejores de las que salen el el Winamp (lo juro: calcadas), no es tan difícil programar un juego de luces espectaculares (tan solo hay que estar un poco pendientes a las canciones que se tocan), no es tan difícil elegir un hilo argumental o un concepto determinado y desarrollarlo a lo largo del concierto y no es tan difícil elegir una estética determinada. En definitiva: no es tan difícil no ser cutre. Y mira que este año se notaba que había mas pasta que los anteriores: la pantalla gigantesca del escenario (aunque con no mas de 4 bits para mostrar los colores) y las torres giratorias de luz daban prueba de ello, pero gastarte dinero en eso y salir en vaqueros... no tiene nombre.


En cuanto a lo musical, pues no estuvo del todo mal. Dos horas y cuarto de concierto en los que sonaron casi todos los temas del último disco (excepto Cuantos cuentos cuento) y los éxitos de los anteriores. Por alguna extraña razón que a mi se me escapa vuelven siempre a tocar temas como "Cuéntame al oído" o La Playa, absolutamente prescindibles para mí pero que a la gente parece que le encanta. En general Amaia canta bien y suenan muy bien en directo, en parte porque llevan gran parte de la música pregrabada (algo lógico). Algún que otro guiño al público sevillano (Sevilla, de Miguel Bosé) y poco más, salvo esa cosa que ocurre en todos y cada uno de los conciertos de esta ciudad en la que el público acaba recitando aquello de esto es Sevilla y aquí hay que mamar, no se con qué intención, la verdad. Y eso sí: espeluznante la fauna que había por allí: aquello parecía una manifestación en favor de la familia mezclada con la fiesta del orgullo de aquellos gays de zapatilla de esparto y rizo nuquero que tanto pululan por esta ciudad.

Al salir, como comentaba antes, la misma sensación de siempre. Uno más.

30 junio 2006

That's entertainment!

No se si es una sensación mía o es algo que a todo el mundo le pasa: ¿cuánto hace que no voy a un concierto donde se me ofrezca algo mas que música? Es decir, y ayer tuve una conversación al respecto, cuando en España asistes a un concierto de un grupo/solista/cantante español (por supuesto dentro del rango de lo mainstream), ¿quién es capaz de ofrecerte un espectáculo bigger than life? ¿Quién se curra las giras para que alguien vaya al concierto a pesar de que el grupo no le guste demasiado? ¿Quién invierte de veras es un espectáculo que merezca la pena?
La respuesta es Nadie. Ningún artista, productor o compañía tiene ni puta idea de lo que es atraer al público a un concierto. La mayoría piensan que si vendes X y X > 1000000 tus conciertos se llenarán. Pero nadie sabe transmitir a la gente  la necesidad de ir a dicho concierto, independientemente de las copias que se vendan. Todo esto me viene a la cabeza por dos cosas: la primera es que yo daría lo que fuera por ir a un concierto de Madonna , de U2, de Coldplay, de los Rolling... aunque a algunos de ellos no los tenga entre mis favoritos. ¿Y por qué? Porque se que, pase lo que pase, voy a disfrutar no solo con la música, sino con ese algo adicional que solo con dinero se puede conseguir. Y la segunda, es que viendo la cobertura que cuatro ha hecho de los partidos de la selección, me he dado cuenta de la importancia que tiene sacar el espectáculo a la calle. Tanta, que la Sexta se ha dado cuenta al final y se ha puesto las pilas.
¿Y qué propongo desde mi humilde opinión? Pues que aparte de cantar los temas del último disco y los éxitos de los anteriores, un concierto me ofrezca algo mas. Ese valor adicional que a mi como profesional me exigen para diferenciarme de los demás, y que parece que nadie se ha dado cuenta de que es una de las cosas mas valoradas. ¿Y como se hace eso? Pues yo tengo algunas ideas, pero ahora que la venta de discos está de capa caída (y ojalá siga así mucho tiempo), no estaría de mas que algunas cabezas pensantes (pues me parece a mi que no hay grupos con el status suficiente que puedan decidir esas cosas) se sentaran y vieran qué está demandando el público y qué le estamos ofreciendo.
Yo ya estoy harto de ver a gente con actitud cero en el escenario, que podría ser el vecino de al lado. Necesito gente que se lo curre, que me ofrezca mas de lo que espero y que sean capaces de sorprenderme. Aunque por ello me cobren el doble de lo que me cobran actualmente...


07 noviembre 2005

Madrid (no) me mata

Fin de semana en la capital para ver a Goldfrapp, la primera vez que cruzo media España para asistir a un concierto de algún grupo. Supongo que eso será lo mas parecido a ser talifán, sobre todo por la pasta que me he gastado y la sensación de si pero no que se me ha quedado en el cuerpo.

La sala Aqualung es mas grande de lo que me esperaba. Sabía la repercusión de un grupo como Goldfrapp en España, pero no esperaba un lleno como el que se produjo. Gente delante, detrás, arriba, abajo, en los laterales, en la zona VIP, detrás del escenario.... Una barbarie. Yo, que llegué tarde debido al tráfico de Madrid y a que nos confiamos con la hora (para un grupo español la hora de apertura de puertas no significa nada; está visto que para el resto del mundo, si), tuve que ver el concierto desde un lateral, con un altavoz tapándome a Alison Goldfrapp (cada vez mas una versión Glam de Paulina Rubio) cuando se desplazaba hacia atrás en el escenario. Una gran putada para mi, acostumbrado a situarme bastante cerca del escenario en todos los conciertos en los que he estado.

Superado ese inconveniente, el concierto me sonó un poco raro: no esperaba que la mayoría de la música fuera enlatada. Está claro que un grupo electrónico como es Goldfrapp no iba a poner instrumentos sobre el escenario, pero que la labor de Will Gregory se redujera a darle al play en el Mac en cada tema me parece excesivo. La aparición de un violinista en el escenario no hizo mas que corroborar mi teoría, pues estaba claro que era mas de atrezzo que los músicos de OT. Después he leído en algunos foros que en algunos de los temas Alison cantó en playback. Yo no me di cuenta de eso, pero no me extrañaría nada.

Pero desde luego, lo peor del concierto, sin duda, fue el público. Gente que paga veinte euros, que se desplaza hasta el quinto coño de Madrid, para meterse en una sala, pagar dos euros por el guardarropa, comprarse una maceta de calimocho y ponerse a bailar en círculos y a gritar mientras en el escenario está el grupo al que supuestamente han venido a ver. De vergüenza; supongo que será el resultado de ganar terreno al mercado y convertirte en un grupo adorado por todas las revistas indies y trendies, blogs musicales, guías del ocio y suplementos jóvenes de periódicos.

Del resto del fin de semana, destacar:

  • La mayoría de los bares sobre los que he oído hablar en foros, blogs, chats.... de Madrid son de un cutrerío increíble. Decepcionado en la mayoría de los casos.
  • La cantidad de veces que he oído la expresión "eggg que" y la de leísmos, laismos y loismos que he aprendido para mi vocabulario
  • La dueña de El Naranja es simpatiquísima. A pesar de que la música casi ni se oía y de que lo que intuí no me gustó demasiado, recomiendo este sitio por lo bonito que es, lo barato de sus bebidas y la simpatía de los empleados.
  • Los atascos de madrugada. Gente, gente y gente, a todas horas y en todos sitios.
  • Todavía podría estar esperando a cierta gente el viernes en el Espiral Pop (y no quiero dar nombres).
  • Está visto que esto de ponerle cara a algunos bloggers/fotologgers está resultando una tarea imposible, que hace que hagas cosas ridículas, como ir preguntando a la gente por los bares si son o no son quienes yo intuyo que pueden ser (Olmo, te debieron pitar los oídos el sábado por la noche alguna que otra vez)


02 octubre 2005

The Sunday Drivers

No entiendo porqué este grupo no ha explotado de manera comercial. Si Marlango están muy considerados en este país y encima venden, ¿porqué nadie les hace caso a ellos, si tienen, para mi, uno de los mejores discos de este año?

El viernes pasado estuvieron en concierto en Sevilla. Verles me sirvió para reafirmarme en la estupidez de aquellos que no se interesan por nada que no salga en la radio, que les cuesta tener iniciativa para oir algo diferente a lo que oyen o simplemente no les interesa la música. Ellos se lo pierden.


En directo son muy buenos, es de esos grupos que no innovan demasiado con respecto a su trabajo de estudio, pero es que precisamente eso es lo que yo buscaba. Llevan un año y medio de gira y en el escenario eso se nota. Nada de lo que hicieron sonaba casual. Por lo menos no hicieron eso que me resulta tan patético de querer innovar y hacerte creer que lo hacen porque estamos nosotros ahí, cuando en otro concierto en otra ciudad hicieron exactamente lo mismo.

La voz de Jero en directo suena muy bien .Él es un poco retaco, con esa cabeza de pelos acaracolados que a mi tan poco me gusta en una persona (algún dia hablaré de mi obsesión con el pelo de la gente). El resto del grupo (son 6, casi ni cabían en el escenario) iban de indies con algunos toques poperos, pero nada reseñable mas allá de la anécdota. Se lo pasan bien tocando y eso, en el escenario, se nota.

Me encanta la definición que hacen de ellos y de su música en el diario francés LeMonde (su disco se ha publicado allí y ha tenido un éxito relativo):

En Rock en Seine para retener al público, distraído por tantas propuestas, hay que o ser el cabeza de cartel de la tarde o ser consagradamente bueno.

El jueves 25, al final de la tarde, los españoles del grupo The Sunday Drivers lo han sido. Su historia es un bonito cuento de hadas. En 2004 el director de los Transmusicales de Rennes los descubre en España y los mete en programa. Su concierto seduce y su nombre comienza a circular. Las radios se apoderan de este pop de los años 60, que combina melodías vocales a lo Beatles y guitarras fogosas. Desde entonces, las fechas de conciertos se acumulan en Francia.

En el aspecto musical, nada nuevo, es una golosina inofensiva, que gusta a las chicas, ejecutada con generosidad. En esta banda de barbudos vivarachos, cuya melena morena cae sobre sus rostros, se distingue el bajista, un larguirucho destartalado filiforme que se desguaza en ritmos entrecortados, y el cantante amable, que desempeña de maravilla su rol de seductor un poco tímido. Su éxito On my mind es saludado por un bosque de brazos que lleva el ritmo con palmas.
Pues eso, espero con ansia el tercer trabajo de estos toledanos que a mi me llevan conquistando desde hace tiempo, y espero y deseo que no cedan los derechos de su "On my mind" a ningún anuncio publicitario (es perfecta para cualquier anuncio de cohes), pues eso supondría la eclosión del grupo a nivel 40 principales y para ellos yo no quiero tal cosa.

>> The Sunday Drivers en Mushroom pillow
>> Web oficial del grupo

El señor lobo también estuvo aquí


Hace una semana que Patrick Wolf pasó por Sevilla y nos conquistó a todos. Un chaval larguirucho, con una melena imposible, unos instrumentos aún mas imposibles (teclado, batería, violín, bandurria y uke-lele o lo que yo creo que es un uke-lele) , pantalones piratas, corbata y chaqueta hizo lo que hacía mucho nadie conseguía provocarme cantando: emoción.

23 mayo 2005

A media luz

Anoche fui al concierto de Luz Casal en Sevilla. La verdad es que al principio tenía muy pocas ganas; mas que nada me daba un poco de pereza, sobre todo despés de un horrible día de playa. Pero al final conseguimos las entradas en taquilla y conseguimos entrar. El concierto estuvo bien, bastante parado pero bien. No se que impresión se llevaría ella al llegar y ver el escenario repleto de sillas de feria, con todo el público sentado. Yo creía que iba a pasar mucho tiempo hasta que fuera a un concierto sentado, pero no. Menos mal que luego la cosa se arregló y la gente empezó a retirar las sillas para quedarse de pie, pues mi crisis de edad se hubiera acrecentado aun mas si hubiera tenido que ver todo el concierto sentado. Pero si que es verdad que me planteé muchas cosas al ver que la mayoría de edad rozaba los cuarenta.

El concierto sin novedades. Alguos problemas de voz, otros de sonido, otros personales... Luz habla mucho entre canción y canción y eso me gusta (a pesar de su voz). Además confesó que estaba teniendo problemas con la voz y que soltaría algún que otro escupitajo durante el concierto, que no nos asustaramos. Noté un poco los problemas con la voz, pero no me importaron mucho. Yo soy bastante poco exigente en un concierto, y con que me canten medianamente bien, me toquen lo que yo quiero y me pueda mover libremente, soy feliz.

La fórmula tema nuevo-éxito antiguo le funcionó bien hasta la mitad del concierto, en el que ya recurrió a clásicos como Rufino (redios, creía que nunca oiría esa canción en directo de los años que hace que la sacó) o Loca, con lo que las cuarentonas del lugar enloquecieron.

Estoy seguro de que hubiera disfrutado mucho mas del concierto si hubiera sido hace unos 5 años. Es lo que últimamente me pasa: voy a conciertos que antes me hubieran apasionado y ahora ni fu ni fa. Me ocurrió el otro dia con Los Planetas y ahora me ha pasado con Luz. Actualmente no hay ningún grupo (excepto Fangoria) por el que mataría por ir a ver a un concierto. Además, repasando los conciertos de mi vida he visto que tampoco han sido nada del otro mundo. No ha habido un "Madonna blonde ambition tour" en mi vida, y ya tengo ganas. Y por el camino que voy económicamente, creo que va a segir siendo así.

30 enero 2005

The tor - tour


Por fin, tras saber durante mucho tiempo que iba de gorri al concierto de los GTK, en su gira "The tor-tour", anoche fue el gran día. Ya he comentado la poca ilusión que me hacía verles aquí , pero después de lo visto, me retraigo. Paso a comentar la jugada, con toda la emoción de la que soy capaz.

La noche comenzó mirando el callejero de páginas amarillas a ver en dónde se encontraba la sala Salvation. En Sevilla la movida nocturna está bastante mal, y los vecinos no paran de quejarse por todo, así que se han tenido que llevar a este tipo de salas a los polígonos industriales de las afueras. Pues ahí que vamos. Tras comprobar que mi nombre estaba por partida doble en la lista de entrada (prensa y sorteo), consigo entrar y me encuentro con una sala rollo pop sesentero, bien acondicionada, en la que cabían unas 300 personas de manera holgada.

Nada más llegar ya estaba pinchando DJ Melokomotodo (....ejem), que nos deleitó con éxitos de Chico y Chica, Astrud, Fangoria, McNamara, Baccara... Todo singles y nada de tacto en las transiciones, también hay que decirlo. Pero bueno, consiguió su objetivo que era entretener e ir empezando a animar a la gente.

El ambiente: góticos, siniestros, popis, madres despistadas y algún que otro oso. Sala llena hasta los topes. Después me enteré que por allí estaban todos los miembros ególatras de distintos fotologs, a cual más escaparate. Se oían conversaciones del tipo... "Oye.. tu tienes un fotolog ¿no? Tu eres ErizoNaranja verdad?. No, yo soy Hermeticop"...

A eso de las 23.15 aparecen en escena Niños de Brasil, con Santi Rex a la cabeza. Una hora de concierto (demasiado para ser teloneros) que se hizo un poco larga. No comulgo demasiado con este tipo de música, y la gente que había allí tampoco, excepto pequeños grupos que jaleaban al cantante cada vez que movía la boa de plumas por la entrepierna. Tan solo el tema "Viernes" consiguió despertar a la gente, que estaba más pendiente del lugar por donde tenían que salir los GTK que de lo que estaba ocurriendo en el escenario.

Despues de esto, media hora de descanso amenizada por el mismo DJ de antes, con más de lo mismo. Para, a las 0:40, ver como aparecía por el escenario un furioso Juan Tormento, ataviado con su indumentaria habitual y se ponía a los teclados, esperando la llegada de Luis Miguélez, rubio platino y bastante puesto diría yo; cuerpo moldeado a base de ?¿(bastante bien, por cierto) portaba boa de piel y gabardina de cuero, y empezó a jalear al público con el punteo de su guitarra. Quien tuvo retuvo, y Miguélez sabe (muy bien) cómo se hace lo que él hace. Sin duda, lo mejor del concierto.

Los primeros atisbos del Clone Fashion empezaban a oírse, cuando apareció Antonio Culebras y pude comprobar en persona que los GTK "visten como zorras, hablan como loros y aúllan como perras". Antonio apareció vestido de cuero completamente, con capucha sadomaso y gorro militar. El clone fashion lo entonó con la cremallera de la boca abierta. La gente ya empezaba a rugir, cosa que continuó con los dos siguientes temas: Love to kill y Shake. Estos tres temas dejaron el nivel muy alto, y el resto del concierto, hasta mas o menos el final estuvo algo más descafeinado. A esta altura, Antonio estaba ya despojado de casi todo el cuero y sólo llevaba los pantalones puestos.

Fucking boy, Through the dark, Dainty nasty doll, Waiting for you, Celebrate your death e In your eyes fueron los temas del concierto (junto con los anteriores). Hora y veinte minutos escasos que supieron a poco pero que engancharon a todos los presentes, a mi el primero, que disfruté como una perra con las provocaciones de Antonio y Miguélez (Antonio a cuatro patas pegándose con la fusta, Miguélez intentando sodomizar a Antonio con el mástil de la guitarra, Miguélez invitando a alguien del público a follar con él o Antonio obligando a los presentes a quitarse la camiseta), los acordes de "Me gusta ser una zorra" de Las Vulpes, los martillazos de cabeza de Juan Tormento o esa interpretación del "In your eyes" que dejó a todos boquiabiertos.

Tras esto, se marchan y tras la insistencia, un bis con Sexo telefónico y Comment te dire adieu, que supongo habrán realizado durante toda la gira. Fin del concierto, todos al servicio y a la vuelta, DJ Postura 69 se encargó de amenizar el resto de la noche con una sesión que empezó con mal pie pero que hizo a la gente disfrutar, algo que en Sevilla se está poniendo muuuuy difícil últimamente.

Después de esto, reconozco que el Music pour the ratas se ha revalorizado dentro de mi lista de preferencias musicales, y me reitero en que hay que verlos en directo, que son un calambrazo directo a los sentidos que sienta muy pero que muy bien.

28 enero 2005

GTK 2x1

El sabado es el concierto de GTK en Sevilla, y la verdad es que no me apetece mucho verles. A mi estado de ánimo actual, hay que sumarle que tengo bastantes reticencias contra ellos, porque musicalmente no me apasionan; pero como comentan que su directo es bastante espectacular, les voy a dar una oportunidad. Pero no voy a ser nada benevolentes en mi crónica.
Además, es la primera vez que me toca una entrada para asistir de gorra a un concierto, al cual ya podía asistir de gorra porque tenía pase de prensa... Osea, que tengo dos entradas a mi nombre para un concierto que no me apetece ir.
Siguiendo con la suerte en los sorteos que tengo últimamente, me acabo de enterar que he sido agraciado con una camiseta promocional del Ultimate Kylie. Espero sea de mas calidad que lo que he visto en camisetas promocionales últimamente.
En mi vida me han tocado pocas cosas. Que yo recuerde:

  • Una vajilla de porcelana cuando tenía 10 años en un festival de flamenco al que fui por acompañar a mi abuela, y que aún sigue intacta en el armario de casa.
  • Un juego para Spectrum, que al final me cambiaron por otro que era una bazofia, así que no disfruté del premio.
  • Un lote de Biottherme, o como se escriba, muy pequeño, pero del tamaño justo para crearte la necesidad en cremas reductoras.
  • Y ahora, la entrada y la camiseta.
Con este currículum, no es de extrañar que mi madre se haya quedado con la imagen de que tengo suerte en la vida y que me encargue para que compre todos los cupones, primitivas y rifas de barrio, con la frasecita "Es que él tiene mucha suerte para esto...", que ya conocen todas mis vecinas y familiares y que es absolutamente falsa, tal y como mi posición económica en la vida demuestra.