04 febrero 2007

Lo peor del día

Si hay algo que me molesta del día a día de este país es tener que presenciar esos absurdos programas casi obligatorios para cualquier cadena que son los Telediarios. Un Telediario debería ser un espacio donde el espectador pudiera obtener una visión objetiva y amplia de lo que ha ocurrido en el día, algo que le diera pie a crearse una opinión propia a partir de esa información. En vez de eso tenemos magazines que lo único que pretenden es captar la atención con el más difícil/escabroso todavía. Existen una serie de elementos que de un tiempo a esta parte se han hecho comunes para todos en todas las cadenas:

  • Abrir con una noticia de impacto: un asesinato, un atropello, el asesinato de una mujer, una matanza en alguna guerra… Todo ello por supuesto mostrado con todo lujo de detalles. En este campo Tele 5 es la gran maestra: la llegada de Pedro Piqueras ha hecho que no haya mucha diferencia entre El Buscador (el programa más sensacionalista y amarillista de la misma cadena) y el informativo.
  • Temas “de interés para todo los españoles”: terrorismo, nacionalismo vasco, catalán o andaluz, crispación política… Nada de esos temas que no interesan, como discutir alguna solución al problema de la vivienda, la precariedad y temporalidad laboral o el nivel de asfixia económica al que someten los gobiernos a las nuevas y pequeñas empresas…
  • Publireportajes que no son más que publicidad encubierta pagada por alguna marca, que convierte el lanzamiento de su nuevo producto en noticia de alcance que recoge el telediario de turno. En esto Antena 3 es la gran maestra.
  • Estrenos de películas/obras de teatro/lanzamiento de disco al mercado que, lejos de servir para cubrir el cupo de noticias culturales, sólo promocionan la inversión que la cadena ha realizado en dicho producto, en un claro ejercicio (de nuevo) de promoción.
  • Autobombo: estrenos de la cadena y audiencias de programas de la noche anterior que no hacen sino subrayar aspectos que en otros tiempos hubiera sido impensable ver en estos espacios.
  • Los pases de modelo: de un tiempo a esta parte se imponen los desfiles de moda en los informativos, como si necesitáramos saber cuáles son las tendencias de la próxima temporada un martes a las tres de la tarde.
  • Y por último, el estrés: todos los informativos buscan el impacto, el sobrecoger al espectador para que no cambie de canal. Y todo ello a través de la velocidad, que provoca en el espectador una sensación de ansiedad impropia de esas horas del día. En este punto enmarcamos las fanfarrias que acompañan a los sumarios (de una intensidad cabreante) o las cabeceras creadas para ciertas ocasiones, como cuando Antena 3 acompañaba las noticias de la guerra de Irak con un montaje musical y de imágenes que hacía que a ti, en el sofá de tu casa, te entraran ganas de invadir Polonia.
Estas son sólo unas breves pinceladas de algunos lugares comunes de los estandartes de cada cadena. Dejando a un lado a las dos recién incorporadas (que por ahora no se han subido al carro), está claro que la batalla por ser el informativo más visto hace años que empezó y dista mucho de estar ganada. Aún quedan límites que rebasar: peleas de entrevistados en directo, presentadores que dan el tiempo desnudos, reportajes de investigación sobre exorcismos, peleas de gallos/perros o sufrimiento en directo son límites que parecen no estar muy lejos de alcanzar, visto el panorama actual. Yo cada vez que pienso en el informativo del futuro pienso en Andrea Caracortada y su espacio “Lo peor del día”, anticipo bastante acertado que retrató Almodóvar en su película Kika y que por el camino que vamos alcanzaremos dentro de muy poco.

Publicado en Puntocultural.com

8 comentarios:

Jacobo dijo...

Cuanta razón tienes Mambotaxi. Últimamente cuando llego a casa a comer, en lugar de poner el "telediario" opto por encender la radio y poner un CD de música.

Mambotaxi dijo...

Pero da igual, desde que sales por la puerta de casa, estás obligado a estar informado: los periódicos gratuitos, los medios digitales, la televisión en el sitio donde desayunas, los boletines informativos...
No digo que no me guste estar informado, solo digo que esta manera de informar ha invadido a todo el mundo y ya es imposible permanecer ajena a ella.

chuchoflauta dijo...

"Dejando a un lado a las dos recién incorporadas (que por ahora no se han subido al carro)" => pero mojate chaval!!

chuchoflauta dijo...

Oye, ¿las tetas que salen en la foto son de verdad? vamos, me pregunto.

Anónimo dijo...

¿qué sobre toda la gente quiénes no tienen una voz, que se ocupará de ella?.

enebro dijo...

¿Has visto el telediario de Telemadrid de Sanchez Dragó por la noche?
Hace lo que le sale de los cojones. No se corta en llamar ignorante a la gente (anoche corrigió a todo el mundo al afirmar que /SÁMUR/ es aguda, por lo que se debe pronunciar /SAMÚR/), y encima ha suprimido la sección de deportes del telediario. ¡viva!

elbuenaviador dijo...

Además, no olvides que en este país todo el mundo es del último que llega. El problema de ETA y el atentado y el proceso de paz (del que estoy hasta los putos huevos), llega otra noticia, la muerte de la hermana de la princesa. Y con lo que es la familia real, ya dimos con algo duro.
El proceso de paz a la mierda, lo que importa es la princesa...
Ah, me encanta eso de que hayan quitado los deportes de un telediario.
Besos desde el aire, Irenita

Mambotaxi dijo...

Habría que echarle un vistazo al informativo del Dragó, ya que es algo que siempre he pensado, pero no sólo a ese nivel. Hay cosas que yo nunca haría si dirigiera una televisión, como son emitir combates de boxeo, corridas de toros o concursos absurdos. Un aplauso para el señor Dragó, tan solo por la iniciativa...