28 diciembre 2005

La comunidad (2ª parte)

Como comentaba el otro día (hace ya que no actualizo una barbaridad), vivo en una comunidad un poco especial, con la que cada día me orprendo más. Supongo que hay mucha gente que pasa de fijarse en la gente con la que comparte edificio/barrio. Yo, sin embargo, es algo que hago diariamente, y que además me divierte profuundamente. Si echo la vista atrás, veo ahora que se mucho mas de todos los que me rodean de lo que creía.

Ya he comentado en el post anterior algunos personajes y situaciones, pero me apetece dar a conocer mi relación con los demás:

  • Antonio, propietario del lavacoches de la plaza: este personaje, que tiene como mascota un gallo mexicano que se pasea por la plaza y juega con los niños (sic), acostumbra a saludarme con un "eeeeeyyyyy sobrinoooo" cuando me ve. Mi relación con él no pasa de escucharle cuando me habla; tenemos algunas cosas en común, y esto ha hecho que cada vez mas se interese por mi vida. A la vez, él me ha contado cosas de la suya, como que ninguno de sus hijos ha llegado a nada en la vida, que él está liado con una portorriqueña 30 años menor o que con su sueldo de lavacoches se ha podido comprar un Mercedes SLK Compressor que es la envidia del barrio.
  • Carlos, el hijo de Antonio. Según su padre, no ha llegado a nada en la vida. Pero él es feliz así, lavando coches. Tiene un tono de voz unos decibelios por encima de la media, lo que hace que, estés donde estés en el barrio, siempre escuches sus gritos.
  • El secretario con ínfulas de poder: se llama Santiago, es gallego, y me obliga a subir la bici diariamente cuatro pisos porque dejarla en la escalera está prohibido por los estatutos. Tiene un hijo que ha vuelto a casa tras varios años, después de pelearse con su novio. Al principio me caía muy mal, pero un día me invitó a casa y me comentó que le gustaba mucho la música que ponía, que le recordaba a sus hijos que hacía tiempo que no veía. Me pareció algo tremendamente bonito, y desde entonces nos preocupamos el uno por el otro.
  • Las vecinas del segundo: 4 chicas a cual mas extravagante. La mejor, sin duda, Eva: estudiante de lengua de signos, con novio taxista y echadora de cartas. Son famosas sus predicciones absolutamente equivocadas sobre nuestras vidas.
  • Las hijas de la vecina con problemas de alcohol. La ahora conocida por LaMacarena tiene dos hijas a cual mas antipática, que junto con la chacha de la casa es lo mas borde que tenemos. Es una familia muy desagradable, que ni da los buenos dias, ni sujeta la puerta ni nada. La hija fea quiere ser modelo y no para de pregonarlo. La chacha despierta a todo el bloque diariamente con Hoy por Hoy, y el perro de la familia hace sus necesidades donde le pilla.
  • Rafael, o el amo del barrio. Es el vigilante nocturno no remunerado, pues sea la hora que sea, siempre está en la calle. Posee un edificio completo, un almacén y varios garajes. Es distribuidor particular de bebidas alcohólicas a los bares del barrio, incluido el puticlub. Además, nos soluciona los problemas cuando me quedo sin bombona de butano. Adora a los niños y siempre siempre siempre tiene una botella en la mano de no menos de 30º de alcohol.
  • El vecino Heterogay. En realidad es el mas envidiado del barrio, pues ha restaurado una casa antigua y se ha hecho una casa que ni Los Sims. Se pasea en slips por su terraza, con el disco de Eurovisión a toda pastilla. Está casado y tiene una hija, pero está claro que no sabe que es gay. Es el que satisface nuestros deseos de vouyerismo.
  • El Almodóvar: personaje donde los haya, vive en un ático (o mas bien en la terraza del ático), en una casa muy cool donde sólo suena María Jiménez, El Barrio y El Arrebato. Lleva un gorro tipo vaquero y habla con los vecinos de los otros áticos (entre los que me encuentro), y alguna que otra vez nos ha invitado a sus fiestas. También ve cine porno en la terraza, a la vista de todos.
Me dejo en el tintero a otros personajes a los que no conozco demasiado, pero que sin duda están en mi punto de mira: la chica polaca compañera de piso de la echadora de cartas, que duerme en el suelo en un colchón recogido del contenedor. O la chica del pelo azul, a la que le robaron (supuestamente) la cámara de fotos y la policía acusa de simular el robo. O el indigente que, de tanto sentarse en la plaza, ha conseguido trabajo en el bar como montador de terraza. O el desconocido que mandó una carta escrita con una Olivetti a una vecina declarándole su amor. O la señora que habla con el perro continuamente, ordenándole que no me ladre porque yo ya soy vecino. O a los dueños de ese bar donde en la puerta se puede leer "Prohibido entrar a mujeres"...

Algunos lo llamarán cotilleo, otros simplemente observación de la realidad.

5 comentarios:

otama dijo...

Jejeje... yo lo llamo cotilleo y también lo practico, no ya con los vecinos, ya que no tengo muchos, pero si con gente de mi circulo...

Por cierto, me ha hecho gracia leyendo el rss, que al final pone "Algunos lo llamarán cotilleo, otros simplemente observación de la realidad.Sindicación RSS disponible"
Me puedo apuntar al RSS de cotilleos de tu barrio?

Hey! podría ser una cosa con futuro, montar feeds de los cotilleos de los barrios xD

Mambotaxi dijo...

Pues estaría bien sindicar los cotilleos, sobre todo para mi, que me paso las horas de transición mientras llego de un sitio a otro pensando e hilvanando vidas, en plan Robert Altman. Pero vamos, eso existe desde hace tiempo, lo único es que se llama portero/a...

otama dijo...

Pues mira, habrá que contactar con la asociación de porteros/as a ver si nos hacen una página con podcast y tal... jejeje..

Por cierto, te meto al blogroll :)

Olmo dijo...

pero tu donde vives?

que bueno....

Mambotaxi dijo...

No se, yo siempre creo que a todo el mundo le pasan estas cosas, pero luego me doy cuenta que no, que o bien es algo en lo que solo yo me fijo o es que solo a mi me rodea gente como esta....