18 abril 2007

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Ahora que toca buscar trabajo me doy cuenta de lo delicado que soy, y de lo poco que quiero para mí trabajos que otros aceptan sin problemas. El mundo de la informática se ha convertido en un mercado en el que puedes trabajar en una variedad muy pequeña de empresas: las grandes (me niego: con beverly tuve bastante) y las pequeñas formadas por tres o cuatro socios a las que es muy difícil acceder. Y claro, ahora tengo claro que de la informática hay sólo una cosa que me apasiona: el diseño y la programación web (lo demás me interesa poco o directamente lo odio, como la parte de Sistemas), pero no siempre fue así.

De hecho, muchas veces he pensado que toda mi vida iba a ser infeliz por aquella decisión que tomé un día. No ya el estudiar ingeniería informática, sino elegir ciencias como rama de estudios. Con lo feliz que hubiera sido yo como periodista con un master en medios digitales o fotógrafo profesional. Mi proceso de toma de decisiones fue más o menos tal que así:

  1. Decidí elegir ciencias porque tenían más salida que las letras.
  2. Decidí elegir Informática porque me gustaba jugar con mi Spectrum.
  3. Decidí estudiar la superior porque ya que me ponía, me sacaba "la de verdad", no las mierdas esas de tres años que podía hacer cualquiera. Sin duda, las empresas valorarían mi esfuerzo (sic).
  4. Me decidí por Sevilla en los últimos cinco minutos porque en Sevilla conocía a 1 persona y en Málaga a 0 personas.
Evidentemente, y con este panorama mental, a mi entrada no recibí mas que palos y palos por todas partes. Yo pensaba que aquello iba a ser una sucursal de Dinamic en la que impartían clases sobre creación de videojuegos. Yo en mi vida había programado nada (a copiar código del Microhobby no se le podía llamar programar) y ni siquiera había sido capaz de lograr correr un poke sobre algún juego. Así que mi decepción fue tremenda cuando vi que de todas las asignaturas sólo una era de programación (en C, eso sí), otra de circuitos (entendible) y el resto eran matemáticas y físicas (incomprensible). El nivel de todas, por supuesto, altísimo. Nunca en mi vida me había topado con un CERO: el primero fue mi primer examen de programación. Reconfortaba que a todo el mundo le había salido mal.

Después vinieron los intentos por cambiarme a Periodismo, las adaptaciones al nuevo plan (mucho más sencillo), las decepciones con las asignaturas (lo de dibujar gráficos programando en C ya fue el colmo), las quintas convocatorias a las que llegué en alguna que otra asignatura, las decepciones laborales y el intento del cine.

A pesar de esto no puedo decir que me haya ido tan mal. Siempre he tenido mucha suerte en todos mis trabajos, que me han permitido realizar otras cosas que han conseguido llenar esos huecos que mi trabajo de 8 a 3 no me ha permitido. Otra cosa es que si volviera atrás, volviera a elegir lo mismo. Eso tengo claro que no. No me gusta tener una profesión en la que la única oportunidad de tener un trabajo decente es aprobar una oposición y entrar en la Administración Pública, cáncer de esta sociedad.

>>Inspirado en el artículo de Dandel

11 comentarios:

Jacobo dijo...

Mi caso es totalmente a la inversa, sin estudiar ni darme cuente me he visto envuelto en el "sinsentido" del trabajo tedioso de informático. Hace relativamente poco hubo un intento de cambiar de registro pero tristemente lo único que encontré en ese momento fue de informático, analista para ser mas exactos (como jode ascender de "categoria" sin querer). El motivo de este comentario es simplemente animarle a que lo intente una vez más y apoyarle en 2 puntos claves:

Si volviese atrás....¿estaría haciendo lo mismo?. No lo tengo muy claro

Trabajar en y para la Administración Pública: mejor me voy a callar....

Anímese mambotaxi

Carlos dijo...

RANDOMIZE USR 1500;

Te entiendo perfectamente: uno entra con ganas de programar el "Nonamed" y se encuentra con el dibujo de grafos...

Supongo que en otras carreras es igual, sobre todo en periodismo o en imagen y sonido. Y puede que mucho menos en medicina, en donde el que entra sabe perfectamente a lo que vá.

Veo en tu entrada también algo importante: que las aficiones nos aportan mucho más que un mero pasatiempo.

...y el diseño... ¡hay cada cliente! ;-)

Suerte en el trabajo!

Mambotaxi dijo...

En realidad este post es para ver que a veces las decisiones tomadas alegremente y sin pensarlo mucho pueden hacerte muy feliz o hacer que te arrepientas el resto de tu vida. Yo me vine a Sevilla y de eso si que no me arrepiento, porque Málaga es una ciudad que no me gusta NADA. Lo que he conseguido aquí a nivel personal es algo que no se si tendría allí, pero pensar que el destino de uno se basa en decisiones como esta y a la hora de decidir no le damos la suficiente importancia, da un poco de vértigo...

Mambotaxi dijo...

Y bueno, el Nonamed no me gustaba especialmente. Yo era mas de la serie Army moves y Navy moves, de la que llegamos a idear una tercera parte denominada "Air moves", que nunca pasó del recreo.

Carlos dijo...

Al final una decisión de 5 minutos provoca un cambio total en lo que podría ser tu vida, tus amigos, tu pareja...

En Dune (en el libro) el protagonista podía ver todos los futuros posibles a partir de un momento dado y le provocaba una especie de locura: al final le era muy difícil decidir qué situaciones eran las mejores y se sentía como si "matara" las que no ocurrirían.

Yo, por ejemplo, en 3º de BUP pude irme a estudiar bien lejos pero no fuí. Pese a que ahora me lamento, creo que no sería el mismo si me hubiera ido.

Si no hubieras hecho informática no sería tal como eres, ni conocerías a la misma gente.

¿Y si fuera posible ver esa posibilidad? Dá un poco de vértigo, ¿no?

zama dijo...

Jeje, beverly, suena a puta.

En cualquier caso y desde dentro, te reprendo. ¡Un respeto!

Mambotaxi dijo...

Bueno zama, lo has dicho tú, yo no he dicho nada. Pero sí, el símil es adecuado. Con la diferencia que yo iba con traje y corbata y las putas van con las tetas al aire.

LaCasera dijo...

Pues mi vecina Ramona, su chico estudió también informática, el la de los 3 años esa, pero bomba taxi, el de la ramona está ahora con Julián, el de la Upiana, que está haciendo chalés por media españa, ahora creo que está en torrevieja, que estuve yo el año pasao con mi Antonio y que bien, resulto de bien...
Pero bueno bomba taxi, esta mu bien esto del blo este. Mi vecina se va a abrir uno, la Faustina, que dice que el tuyo esta mu bien.
Ella dice que se va a poner un nix de esos y le pondra "Faustina tu vecina" a ver si luego te llamo y ya te cuento.
Venga bomba taxi, hermosura, un beso!!!!!!!!!

elbuenaviador dijo...

Hace tiempo habría dado una respuesta más amarga y habría dicho que en mis decisiones siempre ha habido una parte incómoda.
Sin embargo, con el tiempo he entendido que la toma de decisiones son un proceso casi doloroso. Cuando eliges, eliminas opciones.
Y todos, en algún momento de nuestras vidas, hemos sido o somos muy dados a un romanticismo extremo sobre las cosas y la consecuencia es fustigarse más por lo que se pierde que por lo que gana con la elección.

Todos tenemos oportunidades para elegir muchas veces. Algunas alternativas no son buenas, otras un poco mejores...pero siempre hay una gran oportunidad.

Yo tuve la posibilidad de elegir entre periodismo y filología. Elegí la última. La idea de que la había cagado me acompañó mucho tiempo. Lejos de atormentarme o lamentarme, estoy contento, por poco que sirvan los títulos hoy día.

Querrías haber estudiado periodismo o audiovisual??? Bueno, no está mal, pero no te veo como profesor. No sé, estadísticas en mano: 62 % de periodistas se presentan a oposiciones de profesor (¿?) de secundaria...y tú mismo has dicho que no quería ir a parar a la Administración. No ha estado mal tu elección, ¿no?

Saludos desde el aire

zaperu dijo...

Esas matemáticas que te resultaban incomprensibles explican con meridiana claridad (¡¿?!) el problema de la toma de decisiones. Es el conocido popularmente como "efecto mariposa": un chino se tira un pedo en un mercado de Pekín y esta ínfima perturbación atmosférica acaba provocando un pucherazo electoral en Florida.

Así que nunca sabremos (a priori) cuales son las consecuencias de nuestras decisiones y de nuestras renuncias. Yo desde luego no querría ser como el protagonista de Dune que podía ver todos los futuros posibles.

Mambotaxi dijo...

Yo de entrada bastante tengo con lo que tengo como para encima ser consciente de lo que hubiera ocurrido si en el pasado hubiera hecho tal o cual cosa. Mi nivel de autocontrol no llega hasta esos extremos.

Pero sí es verdad que de pequeño una de mis fantasías era imaginar que uno de esos personajes del cine me acompañaban a un sitio donde me mostraba como hubiera sido mi vida si en vez de elegir carne hubiera elegido pescado, por ejemplo.
Bueno, esa y el poder detener el tiempo juntando los dedos, como una tipa de una serie que veía de pequeño. No cuento lo que me imaginaba que hacía con el resto de personas porque mi imagen puede quedar bastante hundida.