30 agosto 2007

El gran carnaval

27 de Enero de 1993. Esa es la fecha, mes arriba mes abajo, del comienzo oficial de la telebasura en España. O por lo menos, de una forma determinada de hacer televisión. La encargada de inaugurar tan ilustre período (que dura hasta nuestros días) fue la sin par Nieves Herrero, representante perfecta de periodista de los 90 (nacida bajo las faldas de Hermida, presentadora de magazines que se llamaran como se llamaran siempre eran iguales, y una amabilidad y un almibaramiento que no casaba con los temas que trataba). Y el hecho que dio el pistoletazo de salida fue el famoso crimen en Levante: el descubrimiento del cadáver de las tres niñas de Alcasser propició una noche que, desde entonces, está clavada en mi mente como el punto más bajo al que una serie de personas delante de una cámara han llegado.

No recuerdo si exactamente es como yo tengo en la cabeza, pero recuerdo un teatro repleto hasta el gallinero, con un grupo de gente en el escenario sentada en círculos. En dichos círculos estaban las amigas de las tres chavalas asesinadas, llorando a moco tendido, mientras Nieves iba entrevistando a cada una de ellas con preguntas del tipo "Debes estar pasándolo muy mal. Pero cuéntanos, ¿cómo era Desiré como amiga?". Mientras, toda España asistía conmocionada pero con la tele encendida, para sufrir a la par que la familia.

Algo parecido llevo viviendo yo estos tres días. Constantemente me vienen imágenes, tipo "Recuerda" de la Herrero en un teatro abandonado, preguntando cosas a la gente que está vestida de rojo y blanco mientras la cámara se va acercando más y más a ella, hasta que la cercanía nos permite descubrir cómo se frota las manos por el share que seguramente piensa obtener.

Si el que lee es seguidor de este blog, sabrá perfectamente lo que me importa el deporte en general, y el fútbol en particular. Pero lo vivido estos días ha trascendido la noticia deportiva y ha inundado todas las conversaciones, periódicos, magazines vespertinos y conversaciones de ascensor. Toda la ciudad volcada para despedir a un chaval al que la mala suerte se ha llevado de imprevisto. Las cadenas han hecho su agosto durante estos tres días con las conexiones especiales, los testimonios y los programas-homenaje: el personaje que ansiaban les llegó tarde, pero les llegó.

Algunos dirán que bueno, que no es más que un homenaje y que lo único que han hecho es recoger el fervor popular y mostrarlo por pantalla. Pero que me digan a mí si un reportaje, con el himno del centenario del club, acompañado de imágenes de los partidos, de la gente en la puerta del hospital, de su entierro y del sufrimiento de la familia no es intentar hacer un espectáculo de algo que no tendría porqué serlo. Pero claro, después te encuentras con que dichos programas tienen un 40% de share y que la gente se sube a la tapia del cementerio para poder ver el entierro del jugador, cuando la familia pide que sea un acto privado. Argumentos que no hacen sino darle la razón a los directivos de las cadenas que dicen que dan al público lo que quiere.

Pornografía de la mala, sin duda.

23 agosto 2007

Me habló la televisión

Hace poco he terminado de ver la tercera temporada de Mujeres Desesperadas, esa serie a la que ninguno de mis amigos le hace ni puto caso porque:

a) Llevar la palabra mujeres en el título les hace creer que van a ser menos hombres si la ven.
b) Creen que no hay una línea argumental que seguir y se trata de capítulos independientes sobre la vida de diferentes mujeres.
c) La meten en el mismo saco que "Sexo en Nueva York".
4) O directamente si tienen que ver una serie protagonizada por tías prefieren ver The L World y ponerse cachondos/as.

Pero bueno, me he cansado ya de defenderla, de decir que es una de las series más demenciales y divertidas que pueden encontrarse, que es el culebrón por excelencia el siglo XXI (o lo que yo entiendo por culebrón, que no tiene que ir asociado con acentos latinoamericanos o actores sin camiseta más maquillados que las actrices y sí mas bien con tramas rocambolescas en las que constantemente se dan giros de guión que la hace más divertida, sin importar la credibilidad del mismo) y que sus finales de temporada lo dejan a uno con un pellizco en el estómago pensando cómo c?*¨ van a resolver eso en la siguiente temporada. Pero lo mejor de todo es que lo resuelven y vuelven a caer en el más difícil todavía que hace que te olvides de lo que ha pasado en la anterior. Más o menos eso es lo que me ha pasado con la tercera, que ha terminado de una manera de la que no puede terminar!!! Y estoy realmente intrigado por ver cómo resuelven eso en el futuro. Espero que los guionistas hayan bebido de los grandes clásicos televisivos americanos como Los Colby y aprendan de sus argumentos, en los que se justificaban ausencias y huídas de actores con abducciones extratarrestres.

El caso es que me he acostumbrado al ritmo bajar capítulos, grabarlos en DVD, verlos, borrarlos y volver a empezar, que ahora que he finalizado con las temporadas de las series que estaba viendo uno no sabe qué ver por las noches. He acabado con Mujeres desesperadas, Perdidos, Anatomía de Grey y Las chicas de oro (de la que, para más inri, no hay más temporadas editadas en España), y no sé muy bien por cual empezar de entre todas las que me han dicho que pudieran estar bien. De entrada, descarto toda serie cuyo argumento incluya conspiraciones contra el gobierno americano (24 y Alias por lo que tengo entendido). A ver Héroes me niego, he oído muy pocas cosas buenas de ella. Dexter me llama la atención, pero me da una pereza tremenda ver al protagonista interpretando otro papel que no sea el de David Fisher. Los Soprano me parecen demasiado espesos, pero se que en algún momento tendré que verla: supongo que es que aún no he alcanzado la madurez suficiente. Así que como no lo tengo nada claro, ayer me tiré de compulsivo a la calle y me lancé a por "A dos metros bajo tierra" para verla otra vez y enseñarla, en plan predicador televisivo, a todos mis incrédulos amigos, que siguen viéndola demasiado elitista e incómoda.

Y lo peor de todo es que la que más ganas tengo de ver y tener sigue sin salir en DVD.

Actualización: Esta es la bonita y onírica promo de la cuarta temporada de mujeres. Si no quieren ver un spoiler como una casa absténganse de darle al play:

21 agosto 2007

No somos nadie

Anoche se estrenó en A3 la serie "C.L.A. No somos ángeles". Desde aquí quiero expresar mi indignación y repulsa porque productos con una calidad visual PEOR que un publireportaje Pascual de principios de los 90 salgan a la luz.

17 agosto 2007

Por el poder de Grayskull!

Que tu elemento favorito de ocio se convierta en trabajo, de la noche a la mañana, es algo que a mí personalmente me fascina. El que te paguen por algo que hasta ese momento hacías de una forma gratuita es algo a lo que todos aspiramos en la vida. Básicamente, que me acuerde, es algo que han conseguido los gañanes de GH (te empiezan a pagar por hacer básicamente nada, osea, lo que hacías antes de que te pagaran),el tipo aquel que fue contratado por el equipo de Futurama tras convertir en trazos tipo Manga a los personajes de la serie y, ahora, el creador del único fotolog que de verdad me entretiene en esa cosa denominada la blogsfera.

A razón del programa que El Terrat está preparando para Antena 3 sobre la década más gloriosa (más que nada porque es la única que está lo suficientemente lejos como para poder aplicar la nostalgia en nuestra corta vida), el creador y alma máter de ese fotolog llamado losmalditos80 ha sido contratado para volcar toda su verborrea y sabiduría en ese contenedor que no se sabe muy bien que será, pero que seguramente se reirá de todo aquello que algunos como yo respetamos muchísimo (y no es ironía).

Esperemos que el tono irónico y de mala leche y sus ocurrencias no se vean pasadas por el filtro de la cadena de Sunset Bastián de los Reyes, tan proclive a antenatrestizar todo lo que toca para volverlo vulgar o de carácter familiar (que prácticamente, para mí es lo mismo)

Nota informativa del autor del fotolog anunciando su marcha a El Terrat:
Aunque parezca surrealista, gracias a este fotolog la productora El Terrat (la de Buenafuente) me ha fichado como redactor para un programa sobre los 80 que se estrenará en breve en Antena 3. ¡Dejo mi trabajo y me lanzo a muerte sobre este nuevo proyecto! ¡Por el poder de Grayskull!

16 agosto 2007

¿Quién teme a Virgina Woolf?


Una película para mujeres de mente sucia. Así es como algún crítico norteamericano la definió en su estreno, allá por el año 1966. Aunque esa frase bien podría definir perfectamente también a todos los personajes de esta película, empezando por Elizabeth Taylor (cuando aún era Elizabeth y no Liz, sombra entre patética y encantadora de lo que es en la actualidad) y acabando por Sandy Dennis (la jovencita inocente que al principio es una convidada de piedra pero que al final también tendrá mucho que decir), que aprovechan una no-deseada-reunión entre amigos para soltar las puyas más grandes que sus sucias mentes podían haber imaginado.

Como consecuencia, una película hiriente, salvaje, nada complaciente, que juega con los sentimientos del espectador obligándole a asistir a más de dos horas de autodestrucción de una pareja a las que ni siquiera da tiempo de coger cariño. Pero al contrario que otras historias en las que rápidamente te pones del lado de uno u otro, aquí no hay ni buenos ni malos. La autodestrucción no es la consecuencia de nada, sino los cimientos en los que se basa su relación. Una relación construida sobre insultos, desprecios, reproches y ataques al ego. Siempre ha sido así, y eso es algo que entendemos al finalizar la película.

No creo que haya nadie que pueda salir indemne del visionado. El vertiginoso diálogo (en contraste con un guión de lo más pausado, en el que, visto desde fuera, no pasa nada) hace avanzar la historia por caminos cada vez más truculentos, más despiadados y más dañinos. Mike Nichols (en su primera película, atención) parece disfrutar hurgando en la herida y sugiriendo, muy por encima, posibles motivos que consigan hacernos entender el porqué del comportamiento de los personajes.

Una película dura que removió los cimientos más puritanos de Hollywood: junto al desnudo de diez segundos de Blow up de Antonioni, el uso continuado de insultos de boca de la Taylor y Burton propiciaron la creación del sistema de clasificación por edades que aún hoy se mantiene en el cine americano con leves modificaciones y que fue modelo para otros países. La película fue calificada con un NC-17 que restringió a los espectadores más jóvenes (no sé si también a las mujeres de mente no-sucia).

Pero si por algo se merece pasar a la posteridad (además de por la interpretación desquiciada de sus protagonistas y por ser uno de los últimos ejemplos de una manera clásica de hacer cine) es por ser una de las películas más aterradoras de la historia, pero no por lo que se ve, sino por el terror que uno siente al pensar en que su relación, con los años, pueda acabar así. Como una versión X de "Dos en la carretera"...

>> Ficha de la película

10 agosto 2007

Miedo a la decoración Estilo Imperio

Tras la mudanza!, llega el momento de tener que decidir cuál va a ser la decoración de tu nueva casa. Es un momento decisivo, ya que los tiempos en los que decía "Bah, si dentro de dos años me largo de aquí y no sé ni donde voy a ir" se han acabado: esta es la casa definitiva, en la que pasaré muchos años (espero). Así que lo de elegir el color de una pared o la disposición de tal cuadro no es algo que se deba de tomar a la ligera. Si por mi fuera, mi casa sería, así entera, como la nave de Barbarella. Pero viendo que eso es materialmente imposible, uno intenta acercarse lo más posible a esa idea con lo que los diseñadores suecos han tenido a bien diseñar.

En primer lugar, tengo que decir que esto me está sirviendo para darme cuenta de una cosa: no tengo ni puta idea de decoración. Si durante toda mi vida he estado dándole vueltas a la casa que quería (con planos muy detallados de la misma dibujados en clase durante mis horas de religión), al tipo de decoración que me gustaba, mis colores favoritos..., después llega la hora de la verdad y soy incapaz de imaginar cómo puede quedar algo hasta que lo compro y lo veo puesto. Con los colores de las paredes me ha pasado eso: de mi reticencia inicial ("esto va a parecer una guardería") a la satisfacción actual. Con la decoración me pasa algo parecido: los elementos decorativos entre los que me muevo no pasan de cajas de cartón y lámparas, y tú me dirás qué se puede hacer con eso. Además, Globomedia se ha dedicado a destrozar y democratizar montones de elementos que antaño molaban, pero que de tanto verlos a mí ya se me ha amoldado la retina a ellos. Un ejemplo: Audrey Hepburn. En litografía, en composición tipo Warhol, en serigrafía... De todas las maneras posibles, este icono naïf pop ha perdido todo su encanto. Lo último: ceniceros con su cara: la globalización más salvaje aplicada a las estrellas de cine clásico (además de el cúlmen del mal gusto).

Otra aspecto que me impide elegir ciertos objetos es mi obsesión por eliminar de mi vida todo aquello que me recuerde a un piso de estudiantes. He estado tanto tiempo en ellos (incluso después de acabar mis estudios, el piso seguía parecióndolo) que es ver un tablón de corcho de esos para colgar fotos y es echarme a temblar. Por no hablar de las papeleras, las estanterías de 5 baldas de venta en Carrefour o los pósters en la pared sin marco alguno (o peor: con la cosa esa que es un tablero trasero, un cristal y montones de clipos de sujeción).

En fin, que aunque poco a poco la cosa va saliendo para adelante hasta que no lo vea todo montado no voy a tener conciencia de si me gusta o no el resultado. Por ahora tiene buena pinta, aunque a veces temo caer en el horror vacui que tanto detesto y acabo descartando ciertas ideas (hasta disponer de paredes más grandes, eso sí). Eso sí, todo esto me ha servido para reafirmar mi odio hacia el provenzal. ¡Viva el cartón prensado!

Seguiremos informando...

02 agosto 2007

Mudanza!

Como muchos habrán podido comprobar, este blog ha estado de medio vacaciones bastante tiempo. Ni lo he abandonado ni me he dedicado a otras cosas más productivas. Ha sido pura y simple pereza. Pereza provocada por la cantidad de cosas que tengo que hacer y estoy haciendo, seguramente muchas más de las que hace el chuchoflauta ese que se dedica a increparme tocándome donde más me duele.

El caso es que esta cantidad de cosas que tengo que hacer y que estoy haciendo (y que yo, por supuesto, sobredimensiono cada vez que hablo de ellas) incluyen la realización de varios especiales a toda velocidad en el trabajo, el arreglo de mi nueva casa y una mudanza en ciernes que me trae por la calle de la amargura. Si el año pasado tiré cienes y cienes de cosas (ver capítulos anteriores) y me vanagloriaba de ello, éste no va a ser diferente: a pesar de la limpieza étnica, aún quedan elementos que, a pesar de parecer y ser inútiles, me resisto a abandonar. Entre unos porque son regalados y otros porque me dan pena (la pena de los cojones que hace que acumule cosas sin sentido), me encuentro con que la mayoría de elementos no tienen cabida en mi nueva casa. Ejemplos: latas de película cinematográfica, portavelas traídos de viajes al extranjero, claquetas de cuando molaba tener una, el decodificador de Quiero! sin estrenar casi...

El caso es que de nuevo tendré que liarme la manta a la cabeza y deshacerme de todo: los objetos a Olaf, el alemán del barrio que recopila todo lo que se encuentra por la calle y monta su puesto de mercadillo diariamente y la ropa a Madre Coraje, la fundación culpable de que todo Perú vaya ahora mismo vestido como yo. O eso o volver a llevar esos objetos a la casa familiar, donde ya tengo un buen arsenal empezando por mi ZX Spectrum 128+ y acabando por mis trabajos de EGB.

Por lo menos toda esta diatriba me ha servido para colocar un post casi igualico que el de la mudanza anterior sin que se hayan dado cuenta. Prometo ser más original y retomar la (poca) frecuencia de actualización que había adquirido.

23 julio 2007

Hay una Vespa para tí


En esto he estado ocupando mi tiempo estos días...

02 julio 2007

Aunque parezca lo mejor

Todos hemos visto alguna vez en televisión esas imágenes en las que un grupo de aficionados al fútbol llegan a una ciudad extranjera y, deseosos de que las cámaras registren su momento de euforia, comienzan a hacer aspavientos con las banderas, las bufandas o a besarse entre ellos para demostrar lo afortunados que son por estar ahí y tú no. No creo que sean concientes de lo gilipollas que parecen, no por el hecho de pagar cientos de euros por irse detrás de un equipo de fútbol (al fin y al cabo cada uno se gasta el dinero en lo que quiere), sino por pisar una ciudad a la que no van a volver por iniciativa propia nunca, y desaprovechar esa oportunidad bebiendo cerveza y dando el cante por las calles.

De veras, es para analizarlo: unos 600 euros el viaje completo para estar un día y medio en la ciudad de destino, pasarte el 80% de ese tiempo borracho como una cuba y buscando cámaras para que en España tu familia y amigos vean “la hazaña” que estás protagonizando. Es un fenómeno que se suele dar entre aquellos que la única vez que salen de su casa es cuando van a ver a “su equipo”, y que después suelen ser los que aseguran que como aquí en España no se vive en ninguna parte. Por no hablar de los que directamente dogmatizan con que no es en España donde se vive bien, sino en Andalucía, ya que en el resto de comunidades no tienen ni idea de lo que es la calidad de vida.

Lo más preocupante de todo esto es que, si te fijas en el interlocutor, suele ser alguien que lo más lejos que ha viajado es al pueblo de los padres en agosto. Y claro, eso desvirtúa y anula cualquier palabra que salga de su boca. Y estás ahí, escuchando que no hay nada como sentarse en una terraza al fresquito y tomarse una cerveza, y te das cuenta de que no es posible que esa persona y tú tengáis una educación similar y hayáis nacido en la misma época, aunque es evidente que la escala de valores no es la misma. Ni siquiera son capaces de plantearse que puedan existir otras cosas que ¡oh sorpresa! producen más placeres que una Cruzcampo helada. Porque para lo que algunos calidad de vida = descanso + alcohol, para otros significa algo muy bien distinto. Supongo que hablar de museos que visitar, conciertos a los que asistir, gente diferente con la que relacionarse o actividades culturales que realizar es hablar por hablar, porque es algo que esta gente no valora. Es mucho mejor vivir en ciudades en las que en verano hay muy poco que hacer, en las que circular con bici sea (incluso con la existencia del carril bici) jugarte tu vida tu la de los viandantes cada vez que sales, en las que no existen salas de conciertos donde poder dar uno sin que se convierta es un acontecimiento (por lo excepcional del evento), en la que el calor haga que salir a la calle sea una aventura que no sabes cómo va a acabar o donde la doble o triple fila automovilística te impide siquiera pasear. Pero eso sí, nunca vas a echar de menos una cerveza porque siempre vas a tener un bar donde tomarla.

No digo con esto que vivamos en un país tercermundista ni nada por el estilo: sólo digo que el conformismo te puede hacer perderte muchas cosas. Ni tampoco que viajando uno se vuelva más culto -si no pone un poquito de su parte-: al fin y al cabo, te puedes ir a Croacia a cogerte una borrachera y volverte, y no te habrás enterado de nada. Sólo que me parece un insulto, para los que nos quedamos sin vacaciones, ver a esta gente conformándose con desgañitarse en un estadio (o peor: fuera de él) mientras dejan de hacer y ver todo lo que a nosotros desde el sofá nos gustaría estar haciendo con el dineral que ellos se han dejado en algo que el resto de los mortales consideramos inútil.

Publicado en Punto Cultural

01 julio 2007

El hombre que recuperó los papeles

El bajón en el ritmo de escritura de los últimos días ha hecho que reciba la reprimenda de algunos de mis amigos, aquellos que se quejan de que no actualizas pero que no son capaces de abrir (y de mantener ni hablamos) ni un mísero fotolog. Esta pereza que ha invadido todo mi cuerpo es debida a varias cosas. Una de ellas al calor y a lo poco que me apetece estar delante del ordenador en mi habitación-horno a 45 grados centígrados. La otra es mucho más entendible y es que he estado de vacaciones, y eso incluye alejarme un poco de todo lo que es mi vida digital.

Estas vacaciones, que me vi obligado a coger casi de un día para otro, son consecuencia de que, por fin, cambio de trabajo. Y la noticia es que, por una vez... es para mejor. Parece ser que los astros se han alineado y por fin voy a dejar de ser el eterno becario de las administraciones públicas. Estoy realmente excitado con mi próxima incorporación el lunes 2 de julio. El trabajo que voy a realizar es lo que estaba buscando, en una empresa y en un medio que me encanta y en pleno centro de la ciudad (muy cerca de mi casa). Además, las condiciones laborales son buenas (o lo que yo entiendo por buenas, dentro de un par de años hablaremos) y... ¡voy a entrar en el maravilloso mundo de las pagas extras!

La verdad es que el proceso ha sido arduo y, cuanto menos, original. Todo empezó con un post en el que, como siempre, me quejaba por todo: esta vez le tocaba el turno a infojobs y al poco caso que hacen las empresas a las inscripciones de los candidatos. Después, tras un comentario del director de Márketing de la empresa, coincidió que alguien me envió un correo con algunos consejos para hacerme notar en la empresa en la que más me interesaba entrar. Tras seguirlos de pí a pá, días después, me convocaron para una primera entrevista; más tarde para una segunda en la que me sacaron hasta los higadillos y ya por fin una llamada en la que me hicieron una oferta irrechazable. Después de eso todo vino rodado: comunicado a mi jefe, despedida de mis estimadas compañeras y dos semanitas de vacaciones que acaban el lunes. Sólo espero que todas las ganas que tengo de empezar se vean traducidas en un trabajo interesante y acorde a lo que me han prometido.

Para que después digan que los blogs sólo valen para saciar el ego y follar gratis.

14 junio 2007

Melissa Hindell reivindicada

"Fangoria quiere dar las gracias a Melissa Hindell, Lidia y a su prima, que fue la que les animó"
(Visto en los agradecimientos del penúltimo disco de Fangoria "El extraño viaje"). Un agradecimiento sorprendente y muy bien recibido por todos los que somos fans de Melissa, y que hace que Alaska se tenga que tragar las palabras que dijo hace poco: "No me interesa nada de lo que se hace al sur de Despeñaperros" ;-)

>>Primera parte: Tal y como te lo estoy contando
>>Segunda parte: Melissa Hindell ataca de nuevo
>>Tercera parte: Al habla Robert Hindell
>>Cuarta parte: Melissa Hindell insiste (Nuevo)
>>Quinta parte: El cuadro lo tiene ella (Nuevo)

(Gracias por el aviso al mayor fan de Melissa que conozco: elbuenaviador)

12 junio 2007

Lo que yo quería saber

Después de un fin de semana-puente en el que he salido de Andalucía para ser más andaluz que nunca, me he dado cuenta que a lo largo de mi vida me he ido topando con gente por la que he sentido una necesidad irrefenable de acribillarlos a preguntas. Gente muy interesante (al menos para mí) o perteneciente a gremios por los que siento gran interés. Así, de bote pronto, se me vienen a la cabeza tres: un trabajador de una fábrica de Coca cola, una monja y una presentadora del tiempo en televisión. Ante este panorama... ¿quién se resiste a hacer una serie de preguntas básicas? Yo, desde luego, no.

El de la fábrica de Coca Cola me explicó muy amablemente todas las ideas preconcebidas tenemos y que hemos oído a lo largo de los años sobre la coca cola: desde que a la hora de envasar el orden sea botellín-lata-envase de 2 litros (totalmente falso), el porqué del lanzamiento de la versión Zero (captar al público masculino al que le da vergüenza pedir una coca cola Light pero no pide coca cola por no engordar) o el único mercado en el que aún se vende el Tab: Andalucía; la gente no asume que el TAB = Coca Cola sin cafeína y sin azúcar, y al final acaban pidiéndolo porque no se fían.

De la monja (aunque referirme a ella así suene despectivo, no es mi intención), que es una persona muy cercana a un amigo mío, pude sacar información pero no a través de ella, pues me dió mucha vergüenza preguntarle directamente, sino de su hermano. Un santo que me aguanta preguntas del tipo ¿es verdad que las monjas no comen lechuga? (aunque yo ya intuía que eso era un bulo), ¿es verdad que no llevan sujetador? (otro), ¿no duermen en camas sin colchón? (otro más) o ¿las monjas nunca se relajan de ser monjas? Es decir: ¿una monja puede decir, después de comer y mientras está de permiso en casa "que siesta me voy a pegar en cuanto termine de comer"? ¿o tirarse toda una tarde viendo A tu Lado? Pues al parecer no. Deben decir "me voy a descansar un rato" o "me voy a leer/rezar". Y ya después en la habitación pues te echas una siesta, pero sin disfrutar de ella, ¿eh?

A la presentadora del tiempo la acribillé más que a ninguno de éstos, principalmente porque durante un período de mi vida (entre sexto y séptimo de EGB) yo quise ser Meteorólogo (después quise ser mago) y me interesa mucho ese mundo. Si además la chica ha trabajado en una cadena nacional, pues entonces las preguntas caían tan rápidamente que a la chica no le daba tiempo a reaccionar. Y sí, en el mundo de la Meteorología también hay enchufismo, ineptos a los que hay que escribirles el texto, gente necesitada de protagonismo y malos rollos entre presentadores del telediario y del tiempo ("te dan paso con frases de camaradas y después en el pasillo te vuelven la cara").

A todos ellos, gracias. Gracias por hacer de mí una persona más ilustrada en temas que no le interesan a nadie pero que a mí me hacen tremendamente feliz.

05 junio 2007

Miranda!

De entrada, tienen todo lo necesario para que no me gusten: son argentinos (no me interesa demasiado la música hispana del otro lado del charco, ni me hierve la sangre al escuchar los ritmos latinos -bueno sí, pero me hierve en sentido contrario-), tienen letras que rozan y a veces sobrepasan los límites de lo que es el almíbar y su producción musical es similar a las melodías de los primeros juegos de Mario Bros, allá por los 80. Y a pesar de todo eso, me encantan. Y más desde que he oído su último disco: El disco de tu corazón (sic). Y todo ello con: una producción musical superior y menos monótona que la de sus discos anteriores, una cumbia, un dúo con la inefable Julieta Venegas, otro con Fangoria, tres baladas bastante mediocres (aún no se han dado cuenta que las baladas no son lo suyo -aunque yo creo que las baladas, así en general deberían estar prohibidas en cualquier cantante) y mucha actitud. Eso tan difícil que mucha gente aún no entiende que todo grupo/cantante debe tener: no queremos cantantes que podrían ser vecinos, hermanas o compañeros de trabajo. Ya basta de gente mediocre que se cree que abriendo la boca y cantando el I will always love you lo tiene todo hecho. Por eso, y sólo por eso, Miranda! merece la pena.

02 junio 2007

La vergüenza del ciudadano medio

Pongámonos en una situación que a todos nos ha pasado alguna vez: de repente, vamos por la calle y ante la mirada atenta de todo el mundo, te tropiezas y te caes, dándote de bruces contra el suelo (hay algunos extras posibles a esta situación como la existencia de charcos, excrementos de animales o que en tu caída arrastres a otras personas desconocidas al suelo). Evidentemente, lo que a todos nos interesa en ese momento es levantarnos cual rayo y hacer como que no ha pasado nada, a pesar de que sabemos que sí ha pasado y que todo el mundo se está descojonando de nosotros. Porque si pasas de los cincuenta y presentas alguna cana la gente se acerca a levantarte, pero si no…

Y es que la vergüenza es algo con lo que todos convivimos diariamente, y unos lo llevamos mejor y otros peor. Y por si no tuviéramos bastante con la propia, también diariamente nos asalta esa otra gran estrella que es la vergüenza ajena. Unos ejemplos de esta última, podrían ser, por ejemplo, ver a tu padre bailando un politono en A tu lado o a los vecinos de tu pueblo en algún programa de Canal Sur. No se me ocurre nada peor, la verdad.

A mí siempre me ha dado mucha vergüenza todo. Desde las cosas más banales hasta las más típicas. Pero es verdad que es un sentimiento que se va desarrollando a medida que vas creciendo. De niño no te importa jugar mal al fútbol, bailar en el escenario en la fiesta de fin de curso, hacer obras de teatro más simples que cualquier guión de Globomedia, hablar en público… Todas estas acciones, divertidas y banales a los 5, se convierten en verdaderas odiseas a partir de los 15. Y pueden convertirse en un verdadero problema. No entiendo como, si sabemos que algún día nos tendremos que enfrentar a ello, en los colegios no se nos prepara para dos actividades muy importantes en la socialización de todo el mundo: hablar en público y bailar. Bueno, otra sería el desnudarnos delante de los demás, pero para eso tendrían que desnudar a todos los niños en los patios de los colegios, cosa que no es demasiado factible. Pero los otros dos casos van a ser dos pilares fundamentales en la vida de una persona, y sería necesario que nos enfrentáramos a ello cuanto antes.

¿Cuánta gente hay que no baila? A cierta edad ya es una elección propia, pero cuando empiezas a salir, si no bailas eres el antipático de la pandilla, y el simple hecho de no haberlo hecho nunca hace que ni lo intentes, y así la bola se va haciendo cada vez más grande y afecta a otros campos de tu vida. Te proporciona inseguridad y hace que cualquier evento social se convierta en una pesadilla porque te pasas toda la noche temiendo el momento en que tengas que bailar. Y eso con gente conocida, porque si estás entre compañeros de trabajo, por ejemplo, la cosa es aún más grave.

¿Y hablar en público? ¿Quién te prepara para eso? No me refiero sólo al momento en que tengas que presentar el proyecto fin de carrera o hacer una presentación en una empresa, sino también al momento ese en el que todos esperan que digas algo y a ti te da mas vergüenza el no saber que decir que el propio hecho de hablar en público. No estarían de más unas pautas básicas que seguir en diversos momentos, tipo cuando te toca proponer un brindis o contar un chiste. De verdad, para los que lo hemos sufrido sería de gran utilidad.

Supongo que a los que vayan de seguros por la vida esto les parecerá una tontería, pero para los que hemos visto cerrarse muchas puertas delante de nuestras narices, habiéndonos retirado antes de empezar debido a nuestro temor a hacer el ridículo no hubiera estado de más que alguien nos hubiera dicho, en algún momento, “chaval, no pasa nada si lo haces mal”.

>>Publicado en PuntoCultural.com

28 mayo 2007

Trampantojo

Un trampantojo (o «trampa ante el ojo», también llamado trompe l'œil , expresión francesa que significa «engañar al ojo») es una técnica pictórica que intenta engañar a la vista jugando con la perspectiva y otros efectos ópticos.

Los trampantojos suelen ser pinturas murales realistas creadas deliberadamente para ofrecer una perspectiva falsa. Pueden ser interiores (representando muebles, ventanas, puertas o escenas más complejas) o exteriores, en muros de edificios.
Trampantojo, una palabra y un concepto que me encantan. Como palabra está sin duda entre mis favoritas, por su sonoridad y porque me hace gracia que me evoque otras cosas que no vienen a cuento. Y como elemento artístico siempre me ha encantado ese recurso narrativo o pictórico que es saltarse la cuarta pared, salir de la obra e interactuar con el espectador, aunque en este caso es más bien el espectador el que se mete dentro de la obra, sobre todo en los trampantojos callejeros.

En el cine también se usa para ahorrar costes y simular exteriores en interiores. Si no recuerdo mal, todos los exteriores de "La niña de tus ojos" se hicieron con esta técnica.

>> Trampantojo en la Wikipedia

25 mayo 2007

Hey, Eugene!


Grata sorpresa que me he llevado al ver el nuevo disco de Pink Martini en lo más alto de dos listas: la de ventas de la tienda española de iTunes y la de la RIAA Radar Indie, que agrupa todos aquellos discos que son distribuidos por compañías independientes, pero de verdad, no distribuidoras que son parte de majors.

"Hey, Eugene", que así es como se llama, es otra entrega de estos fans de lo oldie que van por todo el mundo recopilando canciones y barnizándolas con una capa de elegancia y buen hacer, para conseguir así un repertorio magnífico y que, contrariamente a lo que podría parecer, no te vas a encontrar como hilo musical de ningún ascensor ni de una sala de espera. Porque una vez que los escuchas, te entran ganas de conocer más y más, de que versionen nuevos temas (aunque nunca he sabido si hacen algo más que hacer versiones), de que intenten el más difícil todavía (en este disco hay un tema cantado en árabe) y de que saquen discos tan estéticamente bonitos como los que sacan.

21 mayo 2007

Yo sí que sé lo que hicísteis...

A estas alturas, si son ustedes espectadores asiduos del programa "Se lo que hicísteis...", habrán visto el fake que le colaron a casi todos los medios rosa sobre una supuesta página web en apoyo a Julián Muñoz. Si no lo han hecho, al final pueden verlo. Pero el objetivo de este post es otro. Durante todo este tiempo, Ángel Martín se vanagloriaba de que con esto han conseguido demostrar que los periodistas del corazón no contrastan las noticias que emiten, cosa que puede o no ser verdad. Supongo que como en todas partes, habrá quienes sí y habrá quienes no.

No seré yo el que salga ahora en defensa de todos los palurdos que dieron la noticia como "noticia", aunque sí que es verdad que desde el programa se acusa en el sentido equivocado. Lo importante de esto no es que no contrasten las noticias, sino que todo y absolutamente todo lo relacionado con I.P. es noticia. Porque, pongámonos en la piel de un periodista-tipo o una agencia de noticias como EFE: nos llega un email diciendo que se ha creado cierta página web de apoyo a Julián Muñoz. Con el precedente de la página de las pulseras de apoyo a la Pantoja en la cabeza, rápidamente nos lanzamos a emitir el teletipo. Antes, intentamos "verificar" que la página existe y ver si tiene algún tipo de formulario o email de contacto, para ponernos en contacto con el autor. Viendo que esto no ocurre, llamamos al informático para ver cómo podemos ver quién ha dado de alta esa página. Éste, acude al servicio Whois para encontrar alguna información. Lo que encuentra es esto:

Name Server: DNS1.IMAGINA-MEDIA.COM
Name Server: DNS2.IMAGINA-MEDIA.COM
Status: clientTransferProhibited
Updated Date: 09-may-2007
Creation Date: 09-may-2007
Expiration Date: 09-may-2008
El único dato que obtenemos es que el dominio ha sido dado de alta por Imagina-Media. Una búsqueda en google nos devuelve el siguiente resultado:
"Imagina Media Audiovisual, nuevo grupo fusión Mediapro y Arbol"
Si uno está mas o menos metido en esto, se daría cuenta que Mediapro es uno de los accionistas de la Sexta, pero suponer que "Sé lo que hicísteis" está detrás de todo es suponer demasiado. Hasta aquí es donde puede llegar la investigación, técnicamente no es posible saber más. Viendo el código fuente de la página, nadie ha colocado ningún dato que haga sospechar que los autores son la gente del programa, por lo que se decide darlo como noticia.

Por tanto creo que aquí lo noticiable no es que todos los medios se han tragado una noticia sin contrastarla, sino que cualquier cosa es noticia. No es justo acusar a los palurdos periodistas de no contrastar cuando no se le ha dado posibilidad alguna de comprobación.

El hombre que perdió los papeles

A pesar de que todo el mundo diga lo contrario, a mí Infojobs me parece una soberana basura. Supongo que es un poco injusto achacarle su ineficacia al propio portal, que simplemente es el medio de expresión de empresas que, definitivamente, no tienen ni puta idea de lo que necesitan para suplir su carencia de personal. Si necesitas a un informático que te haga una web en PHP contra MySQL, no sirve de nada pedir que, además, sepa crear aplicaciones en Java, trabajar con Oracle o administrar sistemas, por si acaso en el futuro lo necesitamos. No, chavales. La cosa no va así. Es muy difícil que encuentres a alguien que cumpla todas las características ya que, si las cumple, seguramente esté trabajando, y además no va a dejar su puesto actual por tu mierda de empresa.

Con esto estás consiguiendo que, un montón de gente como yo, demasiado especializada en cierto campo, quede descartada de entrada para empezar a trabajar y sacarte el marrón de la web que tienes que hacer porque has ganado un concurso público al que te presentaste sin tener ni idea. Estás obviando la capacidad de aprendizaje de la gente: con una formación adecuada se consiguen milagros, no hace falta saberlo todo desde el principio.Y por último, te estás perdiendo a una persona que, sobre todo, llega a una nueva empresa con muchas ganas de hacer algo nuevo. Compara eso con todos aquellos que vienen de vuelta de todo pero, oh!, eso sí, te programan el Hola Mundo en todos los lenguajes posibles.

Todo esto viene a cuento de que me hallo inmerso en una búsqueda de trabajo que no me da ninguna alegría. Propuestas que no se sustentan ni con alfileres, empresas que mantienen mi currículum en un constante estado de "En proceso" y decepciones continuas en mi puesto actual son el pan de mi día a día, y todo esto me está afectando más de lo que quisiera. Quizás yo soy demasiado elitista, quizás no exista el trabajo que busco o quizás simplemente se trate de un mal momento para buscar trabajo. Pero joder, que no reciba ni una llamada de NINGUNA empresa es un poco sospechoso...

Si a alguien le intereso, estoy abierto a ofertas de todo tipo.

18 mayo 2007

La monja Madonna

De repente, cuando menos te lo esperas, te encuentras en el sitio correcto y a la hora adecuada y presencias cosas como esta:


Supongo que esto no está pagado por nada. Desde hoy admiro a las monjas un poquito más. Aunque sigo con la duda de si es verdad eso que me han dicho que:
  1. No llevan sujetador.
  2. No pueden comer lechuga.
  3. No duermen sobre listones de madera ni sus habitaciones son celdas. Si esto fuera así, habrían perdido todo el encanto.

15 mayo 2007

Miedo y asco en TV

Leo en El guionista Hastiado un post en el que el autor, guionista de televisión, teoriza sobre qué se puede y qué no se puede hacer en una serie de televisión en España. Y de cómo esto depende de todos menos de los propios guionistas, cansados de tanto personaje andaluz, tanto gay enrollado o tanta maruja malhablada.

Para empezar, un ejemplo: una escena de LA SERIE:

En cierto capítulo, hay una escena en la que David, solo en su apartamento, por la noche, se prepara un vaso de leche, coge una toallita limpia, la dobla y se sienta frente a la tele. Enciende el vídeo y comienza una película de porno gay en la que dos soldados amonestan a un recluta al que "van a dar su merecido".

En ese momento suena el teléfono. David detiene la película y contesta con tranquilidad. Es el prelado de su parroquia, en la que él es diácono, que está preocupado porque sospecha que un cura aspirante a fomar parte de la diócesis puede ser homosexual. David, con un tono relajado y sincero, niega tener ninguna sospecha ni información al respecto y tranquiliza al cura. Cuelga y vuelve a poner la película, mientras se baja la bragueta.



Después de explicarnos el porqué considera esta escena una maravilla, por lo que dice y por lo que no dice del personaje, se plantea las posibles respuestas que recibiría del resto de responsables de lo que aparece finalmente en pantalla en forma de capítulo. Las respuestas, geniales, y desgraciadamente, muy acertadas:
- No se puede hablar de pajas porque queremos que los niños también puedan ver la serie (aunque la emitas a las 10 de la noche). Ya sé que sólo se sugiere, pero al menos hay que quitar la toalla, es demasiado visual, y por supuesto lo de la bragueta.
- Será más divertido si se le cae la leche y se mancha.
- Será más divertido si responde equivocándose e inculpándose sin querer ("no creo que sea maricón... vamos, pero que tampoco me importaría, a mí me encantan los maricones... que no quiero decir que yo lo sea, ¿eh? Son enfermos pecadores, uy, uy, que se corta, piiiii...).
- Hacer algún juego de palabras, que está a huevo. "Pues si es gay, que le den por culo... uy, perdón".
- Cuando David cuelga, será mejor que llore, es un conflicto duro y queremos que el espectador se entere bien.
Y así otras tan ciertas como estas. ¿Queda alguna duda de porqué el panorama serial televisivo de este país da asco?