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15 junio 2009

El doblaje español es una mierda

Llevo tanto tiempo viendo todo lo que que entra por mis ojos en versión original que me cuesta horrores hacer concesiones. No veo ficción televisiva extranjera en alguna televisión española desde hace años (¿Friends?). Cuando una película no es estrenada en VO, paso y me espero al DVD. Y no, no es una actitud snob ni gafapasta, aunque pudiera parecerlo. Cada uno es libre de elegir lo que quiere ver y cómo lo quiere ver. Sólo digo que yo paso de todo lo que no esté en VO siempre que pueda conseguirlo en VO. Y se que esta actitud, que pudiera parecer bastante elitista y poco popular (y que no me convierte en nada especial pues hay millones de personas que hacen lo mismo que yo y no lo van contando por ahí) hace que me pierda muchas cosas por el simple hecho de que cuando estrenan algo doblado y me digo "esperaré al DVD", el 80% de las veces se me olvida que quería verlo y me lo pierdo.

Es por ello que este fin de semaname vi Te quiero, tío -por una vez no es un problema de traducción: el título es así de chungo en su origen-, la última película de Paul Rudd (si, soy megafan de este hombre) a sabiendas de que no iban a estrenarla en VO pues no creo que el público objetivo busque precisamente eso en una peli como esta. Y el caso es que viéndola me di cuenta de una cosa: lo malos que son los dobladores de este pais de un tiempo a esta parte (y puedo asegurar que para dejar de ver películas dobladas he visto muchas películas dobladas porque no he tenido más remedio). Es verdad que siempre se ha sacado pecho en los medios y en las publicaciones cinematográficas alardeando de que los dobladores españoles eran de lo mejorcito que había en el mundo (recuerdo el caso de Los Simpsons, eternamente publicitado). Y no digo yo que eso no fuera cierto: la personalidad de muchos actores terminaba de dibujarse en tu cabeza gracias a la voz de Ramón Langa o los millones de anónimos a los que, nada más oirlo, asociabas con mil personajes. Yo especialmente recuerdo el tremendo trabajo de los dobladores de Friends, que hicieron que la serie (la cual he visto en parte en VO) ganara muchísimos enteros, siendo la voz de Mónica (fallecida hace un tiempo) mi favorita.

Esta sobrevaloración de los dobladores es posible en un país en el que la emisión en VO para el gran público es casi inexistente. No recuerdo, más allá del Cine Club de La 2 de hace unos años y algunas propuestas del canal Arte también en La 2 ninguna oportunidad de que el espectador pueda siquiera plantearse si prefiere el doblaje o no. Y es vergonzoso ver como, incluso en países del tercer mundo, la ficción se emite en versión original mientras que aquí todo tiene que pasar por el aro del doblaje. Y no solo eso, sino que encima hay verdaderos tiras y aflojas entre el gobierno catalán y el del Estado por doblar películas al catalán: que digo yo que oir a un granjero de Minesotta en castellano es lo suficientemente absurdo como para que encima tenga que orilo en catalán. No me cuadra. Y no entiendo porqué no hace nadie nada al respecto. Joder, que doblar una peli tiene que costar una pasta. Y ponerle un subtítulo, ¿cuanto?: ¿el sueldo de un traductor y el de un transcriptor?

Y todo esto viene a cuento de que en Te quiero, tío, los personajes están doblados con el culo. Jason Segel parece un hombre de 50 años cuando habla y el doblaje ha hecho que el personaje de Paul Rudd quede como un auténtico payaso ridículo cuando dice las chorradas que dice, seguramente propias de un doblaje que ha pretendido localizar todos y cada uno de los chistes y coletillas. Por no hablar de que hay voces que están a destiempo. Y yo salí del cine pensando en porqué tuve que ceder y ver una película que sabía no iba a ver en las condiciones correctas para que me gustara. Que aquí mucho rasgarnos las vestiduras exigiendo copias de calidad, pasando de screeners y fomentando la visión de las películas en las salas pero después me metes la voz de actores que lo más que han hecho ha sido doblar a Naruto.

Eso no quita que la película sea una cosita sin gracia que podía haber dado mucho más de si. Eso me pasa por esperar demasiado de este tipo de productos...

10 febrero 2009

Conectamos en directo

Oh my god... estaba comiendo y me he encontrado con ella: Ángela Rodicio ha vuelto. Tras su rocambolesca salida de TVE en la era Urdazi, creía que esta mujer se había metido a presentadora del tiempo en alguna televisión rusa de esas que te obligan a salir desnudo. Pero no, ahí ha estado agazapada y esperando el momento para volver. Supongo que en tiempos de ERE's y jubilaciones anticipadas a TVE le costará encontrar profesionales no ya que tengan valor de irse a Oriente Medio, sino que puedan hablar con conocimiento de causa de lo que allí pasa y porqué pasa lo que pasa. La Rodicio será más o menos simpática, se habrá comprado sus trapitos con cargo a la visa de RTVE (o no, que no lo se), pero de Oriente sabe un rato. Y gracias al cielo, no llega a los límites de prepotencia, desagradabilidad y mala presencia de Enrique Zimmerman, el corresponsal de A3 en Jerusalén que parece que ha ganado la plaza de por vida.

En esto de las corresponsalías está claro que TVE lleva la ventaja a todas las televisiones nacionales. Ahora mismo es la que más gente tiene desplazada a capitales mundiales, y es la única que no los humilla encargándole noticias del tipo "la moda llega a los rabinos" o "¿cuánto dinero que se recauda de recoger las monedas de todas las fuentes de Roma?". Si un corresponsal de TVE te cuenta algo es porque lo que te va a contar es consecuencia de un background y un análisis que te aleja un poquito más del pensamiento tópico que tienes sobre la zona. Y eso yo, lo agradezco. Porque hablamos de corresponsalías internacionales pero... ¿qué es eso de mandar a un tipo a la carretera de La Coruña para que me cuente el accidente de tráfico de turno? ¿es necesario desplazar a un tipo para eso? Eso, en T5, son expertos. Los madrugones que se deben de pegar los chavales para cubrir noticias absurdas o para simplemente decir si hoy, 20 de febrero, hace frío en Puerto Hurraco: "Está pasando y se lo estamos contando". Pues gracias, pero me lo creo aunque tu no estés ahí, la verdad.

De todos los corresponsales, hay dos que no soporto: el citado Zimmerman y el enviado de A3 a EEUU. Es increíblemente desagradable ver como controla los timmings creyendo que así consigue darle ínfulas de interes a su chascarrillo. Porque es que el 90% de las veces eso no son más que noticias de La Farola, y él las cuenta como si tuviera que autoconvencerse de que vivir en New York con todos los gastos pagados está justificadísimo.

Y de todos los corresponsales, hay dos que son mis favoritos. Uno es la recientemente jubilada Rosa María Calaf: grande entre las grandes, me cuenta un compañero de trabajo que está absolutamente flipada como persona. Vive en un caos absoluto y organiza fiestas donde quiera que va en las que no falta nunca un jamón de pata negra. Eran antológicos sus reportajes para Informe Semanal, demostrando que si le daban un poco más de sus 2 minutos de conexión podía hacer virguerías. Y mi otra favorita, y recogedora del testigo dejado por la Calaf es Rosa María Molló: de Nueva York ha pasado a llevar la corresponsalía de China y, aunque aun no la he visto en su nuevo destino, supongo que seguirá haciéndolo igual de bien que antes: presencia, saber hablar y contar todo lo que quiere contar en las conexiones en directo y sobre todo una elección de temas para sus reportajes la mar de interesantes.

Larga vida a Molló y a todos los corresponsales de TVE, y ERE fulminante para los corresponsales de A3 de Jerusalén, Nueva York y Roma. Podemos vivir sin vuestras chorradas.

26 mayo 2008

Discotraxx.es


No, este no es el fin de este blog. Pero sí que me apetecía diversificarme un poco. Desde hoy, podéis encontrar una novena parte de mí en Discotraxx.es. Si, con .es

11 diciembre 2007

Desaparecida

Viendo que la huelga de guionistas ha hecho que las series que seguía hayan llegado a una season-finale inesperada (por lo temprana), me puse a rebuscar una serie a la que hincarle el diente. Y recordé que, hace unos meses, teniendo la 1 de fondo, me sorprendí viendo algo (no sabía si era una serie o una película) que me sorprendió porque, de entrada, la fotografía era bastante atractiva. Después tuve que dejar de verla porque mis compromisos con la ficción norteamericana me impedían compaginar otra serie más (eso o mi vida social), pero me quedé con el regusto de que había visto algo que me había interesado.

Hace poco puse a bajar el primer capítulo de Patricia Marcos: Desaparecida y lo que ha venido después ha sido un enganche total. La serie está muy bien realizada (y cuando digo muy bien no quiero decir eso de "no parece española", sino que en todos sus aspectos está a un excelente nivel -la productora es Grupo Ganga, la de Cuéntame...-), la fotografía está trabajada hasta el más mínimo detalle, las localizaciones existen y son variadas (y no se reducen a explotar un coche en un polígono), las interpretaciones están ajustadas (Carlos Hipólito, ser por el que no sentía especial simpatía, hace de un padre comedido a veces, histriónico otras pero siempre con el tono justo), la historia da para mucho (a pesar de que se trate de una clásica historia de whodunnit?) y sobre todo la serie está rodada con la intención de alejarse todo lo posible de los clichés televisivos españoles (a pesar de tratar un tema tan trillado como la desaparición de una persona), intentando crear un producto de calidad que toma como referente a la ficción cinematográfica.

Pero sin duda, lo mejor de todo es la presencia de ese GRAN ACTOR que es Miguel Ángel Solá (que sabiamente abandonó una propuesta tan original como R.I.S a los 15 días de rodaje para incorporarse a Desaparecida), el teniente de la Guardia Civil que investiga la desaparición de Patricia Marcos, y que con sus miradas, gestos y susurros no necesita nada más para regalarnos unos momentos de auténtico placer. Sin duda, lo mejor, pero no lo único: todos parecen haber nacido para sus papeles, incluso Luisa Martín, la inefable Juani del Doctor Nacho Martín que pareció haber muerto como actriz tras la serie. Y por increíble que parezca, en España hay una actriz-niña que actúa bien: se llama Bárbara Meier y en ella se podían fijar la multitud de niños-loro que se dedican a recitar de memoria sus papeles, y que casi con toda seguridad, no evolucionarán hacia nada mejor en su carrera que eso.

Y una última cosa por si no están del todo convencidos: algunos capítulos (creo que uno y medio por ahora) están dirigidos por Jorge Sánchez-Cabezudo, autor de esa pequeña gran cosa llamada La noche de los girasoles.

08 noviembre 2007

Terapia de pareja

Que a mi me gusta ver televisión es algo que, a poco que hayas leído este blog, debes de saber. Que me encantan los programas tipo Supernanny, SOS Adolescentes y Callejeros, también. Y que adoro la basura (cultural, no la otra), es evidente. Así que cuando encuentro un programa que reúne todo eso, pues me emociono. Anoche decidí cambiar mi entrada de cine para el Festival de cine Europeo de Sevilla por una sesión con Terapia de pareja, el nuevo programa de la Sexta. Bueno, lo de cambiar no es exactamente verdad: me entró la pereza y decidí quedarme en casa a fagocitar en el sofá. Y me topé con el programa de marras.

Más o menos la cosa va así: una pareja de especialistas (una psicóloga familiar y un psicólogo a secas) se pone a ver videos de una pareja en crisis, que han sido grabados con su consentimiento durante quince días. Mientras los ven, van soltando chascarrillos del tipo "él no se da cuenta que ella le está pidiendo ayuda" o "¡qué poca pasión hay entre los dos!" (están en crisis, ¿recuerdas?). Después, mantienen una sesión en la que les ponen los videos a la pareja en crisis para que vean lo imbéciles que parecen vistos desde fuera (como si alguna discusión, vista desde fuera, no resulte banal y evitable) y cómo solucionar sus diferencias. Antes, eso sí, les advierten: "Debéis de saber que es posible que vuestro pareja, como la tenéis planteada, haya caducado". Al final los dejan de nuevo una semana juntos, con unas pautas que tienen que seguir (el perro no puede dormir en la cama y tu marido se tiene que ir al sofá, y cosas así). Más allá de este punto no puedo contar más porque me dormí directamente.

Empezando por la cabecera, de tintes comediescos (más propia de una obra televisada de Lina Morgan) que demuestra que no se están tomando en serio a la pareja en crisis, hasta los psicólogos (ella es un clon barato -si esto es posible- de Gemma Ruíz y junto a su compañero de profesión se dedican a repetir cosas evidentes), todo en el programa suena a falso y pretencioso. Ya de por sí el que tengas que recurrir a una cosa como esta dice mucho de ti como miembro de una pareja, pero que encima te tengan que decir de fuera cosas que seguramente tú mismo ves cada día, pues ya es de juzgado de guardia. Yo no se porqué la gente necesita de otros para que le digan cuáles son sus defectos. Yo sé perfectamente por donde flaqueo (y no estoy nada orgulloso por ello) y qué límites tengo. Por lo menos soy consciente de ello. Pero que venga una tipa y un tipo a decirte que eres más frío que un témpano, que tratas a tu mujer como a tu hija o que eres incapaz de tomar decisiones (del tipo ¿qué yogures tengo que comprar?) es bastante humillante.

Así que una y no más. Y que tengan la osadía de comparar esto con Supernanny. Ella sí que hace algo por la gente, coño. Pensaba que después de apuntarme al servicio de televisión de Ya.com, mi abanico televisivo se abriría y podría encontrar cosas algo más interesantes que lo que ofrecen las cadenas generalistas. Al principio parecía que sí, pero ya me han llamado informándome de que YacomTV cierra por la compra de Orange y que a final de mes dejarán de emitir. Para más inri, me quedo con el aparato que no sirve para nada si no es con ellos y que acabará en el trastero en el lote de objetos que me da pena tirar por su posible utilidad en un futuro, junto al decodificador de Quiero TV.

05 septiembre 2007

Periodismo cebolleta

Este resumen no está disponible. Haz clic en este enlace para ver la entrada.

30 agosto 2007

El gran carnaval

27 de Enero de 1993. Esa es la fecha, mes arriba mes abajo, del comienzo oficial de la telebasura en España. O por lo menos, de una forma determinada de hacer televisión. La encargada de inaugurar tan ilustre período (que dura hasta nuestros días) fue la sin par Nieves Herrero, representante perfecta de periodista de los 90 (nacida bajo las faldas de Hermida, presentadora de magazines que se llamaran como se llamaran siempre eran iguales, y una amabilidad y un almibaramiento que no casaba con los temas que trataba). Y el hecho que dio el pistoletazo de salida fue el famoso crimen en Levante: el descubrimiento del cadáver de las tres niñas de Alcasser propició una noche que, desde entonces, está clavada en mi mente como el punto más bajo al que una serie de personas delante de una cámara han llegado.

No recuerdo si exactamente es como yo tengo en la cabeza, pero recuerdo un teatro repleto hasta el gallinero, con un grupo de gente en el escenario sentada en círculos. En dichos círculos estaban las amigas de las tres chavalas asesinadas, llorando a moco tendido, mientras Nieves iba entrevistando a cada una de ellas con preguntas del tipo "Debes estar pasándolo muy mal. Pero cuéntanos, ¿cómo era Desiré como amiga?". Mientras, toda España asistía conmocionada pero con la tele encendida, para sufrir a la par que la familia.

Algo parecido llevo viviendo yo estos tres días. Constantemente me vienen imágenes, tipo "Recuerda" de la Herrero en un teatro abandonado, preguntando cosas a la gente que está vestida de rojo y blanco mientras la cámara se va acercando más y más a ella, hasta que la cercanía nos permite descubrir cómo se frota las manos por el share que seguramente piensa obtener.

Si el que lee es seguidor de este blog, sabrá perfectamente lo que me importa el deporte en general, y el fútbol en particular. Pero lo vivido estos días ha trascendido la noticia deportiva y ha inundado todas las conversaciones, periódicos, magazines vespertinos y conversaciones de ascensor. Toda la ciudad volcada para despedir a un chaval al que la mala suerte se ha llevado de imprevisto. Las cadenas han hecho su agosto durante estos tres días con las conexiones especiales, los testimonios y los programas-homenaje: el personaje que ansiaban les llegó tarde, pero les llegó.

Algunos dirán que bueno, que no es más que un homenaje y que lo único que han hecho es recoger el fervor popular y mostrarlo por pantalla. Pero que me digan a mí si un reportaje, con el himno del centenario del club, acompañado de imágenes de los partidos, de la gente en la puerta del hospital, de su entierro y del sufrimiento de la familia no es intentar hacer un espectáculo de algo que no tendría porqué serlo. Pero claro, después te encuentras con que dichos programas tienen un 40% de share y que la gente se sube a la tapia del cementerio para poder ver el entierro del jugador, cuando la familia pide que sea un acto privado. Argumentos que no hacen sino darle la razón a los directivos de las cadenas que dicen que dan al público lo que quiere.

Pornografía de la mala, sin duda.

23 agosto 2007

Me habló la televisión

Hace poco he terminado de ver la tercera temporada de Mujeres Desesperadas, esa serie a la que ninguno de mis amigos le hace ni puto caso porque:

a) Llevar la palabra mujeres en el título les hace creer que van a ser menos hombres si la ven.
b) Creen que no hay una línea argumental que seguir y se trata de capítulos independientes sobre la vida de diferentes mujeres.
c) La meten en el mismo saco que "Sexo en Nueva York".
4) O directamente si tienen que ver una serie protagonizada por tías prefieren ver The L World y ponerse cachondos/as.

Pero bueno, me he cansado ya de defenderla, de decir que es una de las series más demenciales y divertidas que pueden encontrarse, que es el culebrón por excelencia el siglo XXI (o lo que yo entiendo por culebrón, que no tiene que ir asociado con acentos latinoamericanos o actores sin camiseta más maquillados que las actrices y sí mas bien con tramas rocambolescas en las que constantemente se dan giros de guión que la hace más divertida, sin importar la credibilidad del mismo) y que sus finales de temporada lo dejan a uno con un pellizco en el estómago pensando cómo c?*¨ van a resolver eso en la siguiente temporada. Pero lo mejor de todo es que lo resuelven y vuelven a caer en el más difícil todavía que hace que te olvides de lo que ha pasado en la anterior. Más o menos eso es lo que me ha pasado con la tercera, que ha terminado de una manera de la que no puede terminar!!! Y estoy realmente intrigado por ver cómo resuelven eso en el futuro. Espero que los guionistas hayan bebido de los grandes clásicos televisivos americanos como Los Colby y aprendan de sus argumentos, en los que se justificaban ausencias y huídas de actores con abducciones extratarrestres.

El caso es que me he acostumbrado al ritmo bajar capítulos, grabarlos en DVD, verlos, borrarlos y volver a empezar, que ahora que he finalizado con las temporadas de las series que estaba viendo uno no sabe qué ver por las noches. He acabado con Mujeres desesperadas, Perdidos, Anatomía de Grey y Las chicas de oro (de la que, para más inri, no hay más temporadas editadas en España), y no sé muy bien por cual empezar de entre todas las que me han dicho que pudieran estar bien. De entrada, descarto toda serie cuyo argumento incluya conspiraciones contra el gobierno americano (24 y Alias por lo que tengo entendido). A ver Héroes me niego, he oído muy pocas cosas buenas de ella. Dexter me llama la atención, pero me da una pereza tremenda ver al protagonista interpretando otro papel que no sea el de David Fisher. Los Soprano me parecen demasiado espesos, pero se que en algún momento tendré que verla: supongo que es que aún no he alcanzado la madurez suficiente. Así que como no lo tengo nada claro, ayer me tiré de compulsivo a la calle y me lancé a por "A dos metros bajo tierra" para verla otra vez y enseñarla, en plan predicador televisivo, a todos mis incrédulos amigos, que siguen viéndola demasiado elitista e incómoda.

Y lo peor de todo es que la que más ganas tengo de ver y tener sigue sin salir en DVD.

Actualización: Esta es la bonita y onírica promo de la cuarta temporada de mujeres. Si no quieren ver un spoiler como una casa absténganse de darle al play:

21 mayo 2007

Yo sí que sé lo que hicísteis...

A estas alturas, si son ustedes espectadores asiduos del programa "Se lo que hicísteis...", habrán visto el fake que le colaron a casi todos los medios rosa sobre una supuesta página web en apoyo a Julián Muñoz. Si no lo han hecho, al final pueden verlo. Pero el objetivo de este post es otro. Durante todo este tiempo, Ángel Martín se vanagloriaba de que con esto han conseguido demostrar que los periodistas del corazón no contrastan las noticias que emiten, cosa que puede o no ser verdad. Supongo que como en todas partes, habrá quienes sí y habrá quienes no.

No seré yo el que salga ahora en defensa de todos los palurdos que dieron la noticia como "noticia", aunque sí que es verdad que desde el programa se acusa en el sentido equivocado. Lo importante de esto no es que no contrasten las noticias, sino que todo y absolutamente todo lo relacionado con I.P. es noticia. Porque, pongámonos en la piel de un periodista-tipo o una agencia de noticias como EFE: nos llega un email diciendo que se ha creado cierta página web de apoyo a Julián Muñoz. Con el precedente de la página de las pulseras de apoyo a la Pantoja en la cabeza, rápidamente nos lanzamos a emitir el teletipo. Antes, intentamos "verificar" que la página existe y ver si tiene algún tipo de formulario o email de contacto, para ponernos en contacto con el autor. Viendo que esto no ocurre, llamamos al informático para ver cómo podemos ver quién ha dado de alta esa página. Éste, acude al servicio Whois para encontrar alguna información. Lo que encuentra es esto:

Name Server: DNS1.IMAGINA-MEDIA.COM
Name Server: DNS2.IMAGINA-MEDIA.COM
Status: clientTransferProhibited
Updated Date: 09-may-2007
Creation Date: 09-may-2007
Expiration Date: 09-may-2008
El único dato que obtenemos es que el dominio ha sido dado de alta por Imagina-Media. Una búsqueda en google nos devuelve el siguiente resultado:
"Imagina Media Audiovisual, nuevo grupo fusión Mediapro y Arbol"
Si uno está mas o menos metido en esto, se daría cuenta que Mediapro es uno de los accionistas de la Sexta, pero suponer que "Sé lo que hicísteis" está detrás de todo es suponer demasiado. Hasta aquí es donde puede llegar la investigación, técnicamente no es posible saber más. Viendo el código fuente de la página, nadie ha colocado ningún dato que haga sospechar que los autores son la gente del programa, por lo que se decide darlo como noticia.

Por tanto creo que aquí lo noticiable no es que todos los medios se han tragado una noticia sin contrastarla, sino que cualquier cosa es noticia. No es justo acusar a los palurdos periodistas de no contrastar cuando no se le ha dado posibilidad alguna de comprobación.

15 mayo 2007

Miedo y asco en TV

Leo en El guionista Hastiado un post en el que el autor, guionista de televisión, teoriza sobre qué se puede y qué no se puede hacer en una serie de televisión en España. Y de cómo esto depende de todos menos de los propios guionistas, cansados de tanto personaje andaluz, tanto gay enrollado o tanta maruja malhablada.

Para empezar, un ejemplo: una escena de LA SERIE:

En cierto capítulo, hay una escena en la que David, solo en su apartamento, por la noche, se prepara un vaso de leche, coge una toallita limpia, la dobla y se sienta frente a la tele. Enciende el vídeo y comienza una película de porno gay en la que dos soldados amonestan a un recluta al que "van a dar su merecido".

En ese momento suena el teléfono. David detiene la película y contesta con tranquilidad. Es el prelado de su parroquia, en la que él es diácono, que está preocupado porque sospecha que un cura aspirante a fomar parte de la diócesis puede ser homosexual. David, con un tono relajado y sincero, niega tener ninguna sospecha ni información al respecto y tranquiliza al cura. Cuelga y vuelve a poner la película, mientras se baja la bragueta.



Después de explicarnos el porqué considera esta escena una maravilla, por lo que dice y por lo que no dice del personaje, se plantea las posibles respuestas que recibiría del resto de responsables de lo que aparece finalmente en pantalla en forma de capítulo. Las respuestas, geniales, y desgraciadamente, muy acertadas:
- No se puede hablar de pajas porque queremos que los niños también puedan ver la serie (aunque la emitas a las 10 de la noche). Ya sé que sólo se sugiere, pero al menos hay que quitar la toalla, es demasiado visual, y por supuesto lo de la bragueta.
- Será más divertido si se le cae la leche y se mancha.
- Será más divertido si responde equivocándose e inculpándose sin querer ("no creo que sea maricón... vamos, pero que tampoco me importaría, a mí me encantan los maricones... que no quiero decir que yo lo sea, ¿eh? Son enfermos pecadores, uy, uy, que se corta, piiiii...).
- Hacer algún juego de palabras, que está a huevo. "Pues si es gay, que le den por culo... uy, perdón".
- Cuando David cuelga, será mejor que llore, es un conflicto duro y queremos que el espectador se entere bien.
Y así otras tan ciertas como estas. ¿Queda alguna duda de porqué el panorama serial televisivo de este país da asco?

09 abril 2007

Carne, huesos y TV

Si hay algún medio que está satanizado en España es la televisión. Ni la prensa escrita (ya sea seria o de usar y tirar tipo 20 minutos) ni la radio gozan de niveles tan bajos de respeto. Y dentro de la televisión, hay subniveles aún más denostados, como los programas amarillos. Rellenan contenido (en algunas cadenas más que otras) de una forma muy rentable, y se produce el curioso efecto que ante cualquier mención de los mismos en una conversación, todo el mundo se apresura en desmarcarse para que su imagen externa no se vea mancillada. Algo que hacen hasta los presentadores de dichos espacios, que de vez en cuando sueltan un “no se pierdan el último libro de Auster” o “es como en aquella película de Greenaway” sin saber que hay cosas que dichas en ciertos entornos provocan el efecto contrario al pretendido…

No voy yo por tanto a desmarcarme como lo hacen todos. Me da igual que esto no sea políticamente correcto. Lo confieso: consumo este tipo de productos. Y sí, soy consciente de la poca calidad que ofrecen. Pero no creo que por eso tengan que ser repudiados de esa manera. Sobre todo cuando basura hay en todas partes, empezando por los periódicos nacionales, los telediarios o los programas de entretenimiento. ¿Y cómo se llega a disfrutar de cosas como una prueba de paternidad/test de embarazo en directo, una pelea entre dos señoras madurísimas de la escena trash española, un concurso donde encierran a gente para que se peleen dentro y fuera de los platós o del escarnio público de todo un grupo de políticos marbellíes? Pues relajándose y asumiendo que, o bien están ahí porque quieren estar o es el castigo del pueblo a tanta poca vergüenza. Porque yo, como espectador, no puedo ver en ellos a personas de las que me rodean todos los días, de esas que no van por ahí pisando a los demás o haciendo primar sus propios beneficios. En su lugar veo a un conjunto de personajes que, de tanto aparecer, han traspasado la barrera existente entre lo real y lo ficticio, y han pasado a ser un personaje más de esa teleserie que se llama “Famosos”, y por los cuales no siento la más mínima pena o compasión. Sobre todo porque son ellos los que han elegido estar ahí, y hay muy pocos por no decir ninguno que no utilice a la prensa amarilla para promocionar sus presentes o futuros proyectos. Eso en el caso de que seas famoso "de por sí". Si eres anónimo e intentas conseguir tus 15 minutos de fama… ¿quién soy yo para impedírtelo?

Y el hecho de ser espectadores habituales de este tipo de productos… ¿nos hace ser peor que quienes no lo son? Supongo que depende de a quién le preguntes. Un no espectador te dirá que esa basura solo puede hacerte llenar horas y horas de tiempo e información vacía, la cual no necesitas y además es perjudicial, ya que te embrutece.Un espectador replicará que lo uno no está reñido con lo otro, y que es de una demagogia tal afirmar eso que desacredita de inmediato a quién lo hace. ¿Desde cuándo comer solomillo está reñido con disfrutar de comida basura? ¿Quién no se rinde de vez en cuando a los placeres más mundanos?

Si el problema está en que resulta molesto ver la televisión y encontrarse “mientras se zapea” con tales productos y personajes, la solución es bien sencilla. Apagas la tele y te lees un libro, te apuntas al cable para ver lo que te dé la gana o te vas a la calle. Sin duda, me parecen mucho más peligrosas ciertas editoriales de El Mundo o del ABC, las opiniones de algunos tertulianos televisivos, la labor de nuestros representantes políticos, ciertos presentadores de informativos radiofónicos o las proclamas de la Iglesia sobre ciertos temas.

Démosle una oportunidad al espectador: no sentemos cátedra sobre lo que es bueno o no para él. Afortunadamente no es un ente-esponja que absorbe sin analizar todo lo que ve por televisión. Y si lo fuera, es su problema, y el de nadie más.

Publicado en puntocultural.com

12 marzo 2007

Fisher & Díaz


Hay momentos en la vida en los que a veces, sin saber como, todo lo que pasa por tu cabeza se alinea con ciertos elementos externos que hacen que te plantees si es casualidad o simplemente pasa porque todo ocurre cuando tiene que ocurrir. Llevo meses dándole vueltas a muchas cosas en mi cabeza, cosas que además no voy a resolver por muchas vueltas que le de, y sin darme cuenta me he encontrado con una serie que, en su última temporada, converge todos esos miedos en unos argumentos, personajes y situaciones que de familiares me tienen asustado.

Para los que no hayan visto A dos metros bajo tierra, este no es un post en el que se vayan a dar argumentos para que lo hagan (la propia serie, por su temática y lo atípico de sus personajes y argumentos es la que elige a sus espectadores). De hecho, es casi preferible que si no has sentido interés antes de leer los posts que hablan de su final, no lo hagas. O por lo menos no lo hagas esperando un final espectacular o un golpe de efecto que cambie tu percepción sobre toda la serie. Este final (que en realidad dura cuatro capítulos) es tan grande porque pone punto y final a una trama compleja de una forma coherente. El hecho de no dejar ningún cabo suelto hace que se eviten posibles tentaciones futuras de resucitar (y nunca mejor dicho) la serie, y sobre todo pone en pie los principios por los que se mueve una cadena como la HBO americana, que ha marcado las pautas en cuanto a la ficción televisiva se refiere. Cuando en España vemos cosas como la muerte de personajes o cameos (que no hacen más que demostrar la falta de ideas en los guionistas) allí se preocupan por cosas tan absurdas como establecer las líneas argumentales para cada personaje desde el principio al final, no alargar más de lo estipulado inicialmente la serie o elegir actores que se comprometan con lo que están haciendo, y no crean que participar en televisión es peor que hacer una cutre obra de teatro en el Teatro La Latina. Pero claro, supongo que cualquier cosa es mejor que trabajar en cualquier ficción televisiva española.

El caso es que viendo la temporada final de la serie he llorado (mucho), he reído, he deseado la desaparición de algunos personajes (ese profesor de arte...), me he angustiado, he temido por cada personaje cada vez que había un fundido a blanco (los que la han visto saben a qué me refiero) y sobre todo, me ha hecho recordar las anteriores temporadas (en las que considero que no hay tantos altibajos como algunos piensan) y verlas como un camino necesario para llegar hasta aquí. Nunca en la vida me había identificado tanto con todos y cada uno de los personajes de una serie de televisión. Capítulos como el que David recoge al autoestopista, interpretaciones como la de Claire cuando descubre las ideas políticas de Ted o cuando Ruth dice aquello de "nunca consigo lo que quiero" o personajes como el de Brenda intentando luchar durante toda la serie contra todo lo que ella es hacen que se me olvide todo lo que yo consideraba que era bueno en cualquier obra dramática. Y todo eso sin hablar de los famosos seis últimos minutos. Todo esto en una serie que ha cambiado mi percepción del mundo y que me ha cambiado a mí.

Más en:

>> Nico en Laultimapelicula.com
>> Artículo en Edición limitada sobre la quinta temporada.
>> Web oficial

04 febrero 2007

Lo peor del día

Si hay algo que me molesta del día a día de este país es tener que presenciar esos absurdos programas casi obligatorios para cualquier cadena que son los Telediarios. Un Telediario debería ser un espacio donde el espectador pudiera obtener una visión objetiva y amplia de lo que ha ocurrido en el día, algo que le diera pie a crearse una opinión propia a partir de esa información. En vez de eso tenemos magazines que lo único que pretenden es captar la atención con el más difícil/escabroso todavía. Existen una serie de elementos que de un tiempo a esta parte se han hecho comunes para todos en todas las cadenas:

  • Abrir con una noticia de impacto: un asesinato, un atropello, el asesinato de una mujer, una matanza en alguna guerra… Todo ello por supuesto mostrado con todo lujo de detalles. En este campo Tele 5 es la gran maestra: la llegada de Pedro Piqueras ha hecho que no haya mucha diferencia entre El Buscador (el programa más sensacionalista y amarillista de la misma cadena) y el informativo.
  • Temas “de interés para todo los españoles”: terrorismo, nacionalismo vasco, catalán o andaluz, crispación política… Nada de esos temas que no interesan, como discutir alguna solución al problema de la vivienda, la precariedad y temporalidad laboral o el nivel de asfixia económica al que someten los gobiernos a las nuevas y pequeñas empresas…
  • Publireportajes que no son más que publicidad encubierta pagada por alguna marca, que convierte el lanzamiento de su nuevo producto en noticia de alcance que recoge el telediario de turno. En esto Antena 3 es la gran maestra.
  • Estrenos de películas/obras de teatro/lanzamiento de disco al mercado que, lejos de servir para cubrir el cupo de noticias culturales, sólo promocionan la inversión que la cadena ha realizado en dicho producto, en un claro ejercicio (de nuevo) de promoción.
  • Autobombo: estrenos de la cadena y audiencias de programas de la noche anterior que no hacen sino subrayar aspectos que en otros tiempos hubiera sido impensable ver en estos espacios.
  • Los pases de modelo: de un tiempo a esta parte se imponen los desfiles de moda en los informativos, como si necesitáramos saber cuáles son las tendencias de la próxima temporada un martes a las tres de la tarde.
  • Y por último, el estrés: todos los informativos buscan el impacto, el sobrecoger al espectador para que no cambie de canal. Y todo ello a través de la velocidad, que provoca en el espectador una sensación de ansiedad impropia de esas horas del día. En este punto enmarcamos las fanfarrias que acompañan a los sumarios (de una intensidad cabreante) o las cabeceras creadas para ciertas ocasiones, como cuando Antena 3 acompañaba las noticias de la guerra de Irak con un montaje musical y de imágenes que hacía que a ti, en el sofá de tu casa, te entraran ganas de invadir Polonia.
Estas son sólo unas breves pinceladas de algunos lugares comunes de los estandartes de cada cadena. Dejando a un lado a las dos recién incorporadas (que por ahora no se han subido al carro), está claro que la batalla por ser el informativo más visto hace años que empezó y dista mucho de estar ganada. Aún quedan límites que rebasar: peleas de entrevistados en directo, presentadores que dan el tiempo desnudos, reportajes de investigación sobre exorcismos, peleas de gallos/perros o sufrimiento en directo son límites que parecen no estar muy lejos de alcanzar, visto el panorama actual. Yo cada vez que pienso en el informativo del futuro pienso en Andrea Caracortada y su espacio “Lo peor del día”, anticipo bastante acertado que retrató Almodóvar en su película Kika y que por el camino que vamos alcanzaremos dentro de muy poco.

Publicado en Puntocultural.com

22 enero 2007

The IT Crowd

Durante años la imagen del informático ha ido asociado a la del nerd más casposo y degradante que podamos imaginar. Esto, aparte de ser una realidad un pelín distorsionada, dejó de tener gracia hace mucho tiempo (más o menos a finales de los 80). Es incomprensible como las productoras, los guionistas y los directores actuales siguen insistiendo en aportar esa personalidad a sus personajes, incapaces de salir del tópico y típico personaje de pelo rizado que machaca compulsivamente el teclado y carece de vida social. Y claro, cuando la parodia está hecha con el misma talento que tiene Lidia Bosch para hacer cualquier cosa, pues es aun más degradante. Hasta ahora no había encontrado no ya una trama, siquiera un personaje que hubiera casado mínimamente sobre lo que es el trabajo diario de un informático de soporte IT (los que resuelven incidencias de usuarios en cualquier empresa), cosa que ha cambiado tras descubrir esa maravilla que es The IT Crowd...

16 noviembre 2006

Zapping

Telecinco intenta fichar sin éxito al experto del polígrafo de Antena 3: La cadena de Fuencarral incorpora desde esta semana el famoso polígrafo a su programación. Debido al alto coste que ha tenido que desembolsar, Telecinco introducirá la máquina en varios de sus programas.

Desde los tiempos de Bellezas al agua no veía tanta creatividad en los directivos de las privadas. Los capos italianos que dirigen las privadas mas rentables de Europa se destapan ahora con la máquina de la verdad, experimento que antaño dió jugosos frutos a Telecinco mostrándonos las verdades/mentiras de Antonia Dell'atte, El Cordobés, Lola Flores o Carmina Ordoñez. Ya no hay personajes high-class que se presten a semejantes experimentos, y las cadenas se tienen que conformar con Lara Rodríguez, Loli Álvarez o José Amedo (sic). O recurrir directamente a actores anónimos que recreen las perversas historias surgidas de los motivadísimos guionistas televisivos españoles: mujeres ligeras cuyos maridos creen que ejercen la prostitución a escondidas, suegras que creen que sus nietos no son sus nietos o novios que dejan a sus novias en directo y encima les dicen que son gays delante de toda España.

Y mientras, la ficción nacional anda por el mismo camino. Los Serrano comienza grabar su nueva temporada, y Aquí no hay quien viva se muda de cadena en una jugada mas propia de la Mafia italiana que de un consejo directivo. Ninguna apuesta por nuevas series y nuevas temporadas de las series que son apuesta segura, como El Comisario.
Las apuestas de la Sexta (Mesa para 5 y SMS) no hen terminado de cuajar y desde su estreno viven un permanente cambio de horario que no las beneficia en absoluto. Y mientras en cuatro no terminan de encontrar una serie nacional que levante el prime time, dando por seguro que su apuesta deben ser las series extranjeras (y encantados todos con eso, la verdad).

Un panorama desolador que hace que cada vez tire mas del p2p para poder ver algo decente. Aunque las nuevas temporadas de Perdidos y Mujeres desesperadas no hayan empezado con muy buen pie. Los guionistas de Perdidos han perdido un poco el rumbo y la acumulación de historias y misterios sin resolver ha hecho que la mitad de la información haya desaparecido de mi cabeza, y tengo que hacer gigantescos flashbacks para recordar personajes, situaciones y hechos. Mujeres... le va a la zaga, y aunque esta tercera temporada ha recuperado varios elementos que echamos de menos en la segunda (mayor interacción entre las protagonistas y una trama misteriosa un poco mas interesante que la anterior) aun echo de menos esas tramas cómicas de la primera temporada: ahora los personajes son mucho mas serios y están todo el día amargados. Entre eso y la permanente duda que planea sobre quién será la primera en abandonar la serie esta temporada, no la estoy disfrutando demasiado, la verdad.

>>Fuente de la noticia: Formulatv.com

19 octubre 2006

Yo soy la Ana

Esto ya es lo último: osea, que encima, somos gilipollas. No me he podido resistir a dar publicidad a estas declaraciones y que me vienen como anillo al dedo tras el post anterior.

La serie, producida por "Boca a Boca" fue retirada de la parrilla de Antena-3 en la tercera semana de emisión. "Ellas y el sexo debíl" contaba con un presupuesto millonario y era una de las la apuestas más fuerte de la cadena para la presenta temporada. Sin embargo, sólo consiguió un Un 16,1% el primer jueves de emisión, un 11,5% tras ser cambiado a los lunes, y un 6,3 por ciento antes de decir adiós a los espectadores.

Sólo un 1,1 millones de espectadores pudieron verla . Ana ha recurrido a "Hola" su publicación amiga para explicarse. En la revista afirma que al ver la situación había escrito en el guión que la secuestraban y desaparecía de la serie.

Se muestra, afirma, agradecida al fracaso de la serie, porque ante el exceso de trabajo su salud se estaba resintiendo considerablemente. En la entrevista expresa también su escasa confianza en los audímetros que se utilizan para medir las cifras de audiencia en toda España.

El hecho de que sólo existan 2.500 en toda España le provoca risa. Pero la guinda de la exclusiva, sin ningún género de dudas, es la opinión de Ana Obregón sobre los motivos que han podido provocar el fallo de la serie: "Era una serie demasiado feminista; quizá un poquito avanzada, y no sé si en España estamos preparados para esto".

Resumiendo:
  1. En España somos poco feministas, ya que no entendemos como la liberación de la mujer pasa por tratar a los hombres como colillas, vestir como si estuvieras en la mansión Playboy lista para que te sobe el director de la publicación y no tenemos criadas gordas a las cuales rescatamos de las listas del paro poque nadie las contrata.
  2. Todos los guionistas de España deberían desear el fracaso de las series que escriben, ya que así tendrían una vida mas relajada.
  3. Desaparecer de la serie tras los tres primeros capítulos cuando eres la actriz omnipotente no es un giro de guión, es un Jump the shark en toda regla.
  4. Hay que incrementar el parquímetro de medidores de audiencia, porque seguro que están repartidos en casas de negros, homosexuales, mujeres amargadas y hombres poco preocupados por la ficción.
Antes muerta que reconocer un error. Qué divinas estas feministas.

>>Fuente: 20minutos.es

19 junio 2006

Bienvenido a Babylon

La gente de cuatro cada vez sabe mas sobre esto de conectar con el público y de publicitar sus asuntos por las vías no-tradicionales. El Viernes 30 de Junio, noche previa al día del Orgullo Gay, estrenan la serie Queer as folk (versión americana). Esta serie describe la vida de un grupo de amigos gays en la ciudad de Pittsbourgh. Aunque en un principio la serie repele bastante (clichés, personajes prototípicos), no destá mal del todo porque, queramos o no, los tópicos son tópicos porque lo que retratan, existe.

El caso es que hace un tiempo que la cadena empezó a anunciar que había comprado los derechos de la serie, y mas tarde lanzó un concurso para la creación de la cortinilla de la misma. Los finalistas están reflejados en esta web, en la que hay algunas realmente buenas, aunque el tema pera+manzanas está un poco trillado.

De todas, mis favoritas son ésta y esta otra.

P.D: Aún se puede votar por la mejor.

17 febrero 2006

200 r.p.m

Nunca me había sentado a ver un programa completo de Noche Hache. El otro día lo hice (creo que fue cuando acudió al plató Candela Peña) y me quedé gratamente sorprendido. No por el formato del programa (al fin y al cabo, es mas de lo mismo). Sino mas que nada, por el ritmo que la presentadora, el realizador y los colaboradores imponen a la emisión.

Si hay algo lamentable en la televisión de España es que los programas son excesivamente largos. Esto, que yo hace un tiempo consideraba como algo bueno, es un mal que ataca a la mayor parte de los genios-creadores de este pais, tanto en la televisión como en el cine. Películas de dos horas y media de media y programas que alcanzan la escalofriante cifra de ¡4 horas! de duración. Supongo que todo esto es consecuencia de la llegada de los realitys y los debates masivos: hay tanta gente comentando lo que pasa en la casa de turno que no da tiempo material a decir todas las tonterías que dicen en menos tiempo. Ahora, que tengo menos tiempo para todo, ver un programa completo me es imposible, y para ver una película de duración normal tengo que empezar a hacerlo a eso de las 9 de la noche, si no es imposible que aguante.

Por eso de un programa como el late night de cuatro se agradece:

  • Su presentadora habla a una velocidad apabullante: conoce perfectamente los segundos que deben de pasar desde un chiste a la siguiente frase; sabe donde colocar silencios para provocar la risa por el chiste anterior, y cuando el público aun no se ha recuperado, lanzar el siguiente
  • Las entrevistas son cortas, y aunque están estudiadas y preparadas (tampoco entiendo muy bien qué hay de malo en esto), no están basadas en la mera sucesión de anécdotas del entrevistado (ejem,.... La noche de Fuentes, por poner un ejemplo)
  • La sección Versión Original (donde se subtitulan escenas y monólogos de personajes anónimos y conocidos), a pesar de no ser muy original, está conseguida, y ya tiene a algunos personajes fijos que provocan una complicidad con el público que favorece mucho eso de que la gente identifique un programa con un personaje (y de esto saben mucho la gente de El Informal)
  • Los colaboradores tienen gracia, y sus parrafadas no se hacen demasiado pesadas.
  • Y lo mas importante: no trata al público de gilipollas para abajo, como la mayoría de las teleseries o programas nacionales.
Espero no se queme demasiado pronto y siga como hasta ahora. Me rio ahora del directivo/programador que decidió enfrentar a La pseudo-comunicadora Carolina Ferre con Buenafuente y con el citado Noche Hache. No hay color, hombre ya!

29 diciembre 2005

Por un kilo de angulas

Ya estamos otra vez: todos los años lo mismo. Por estas fechas, los telediarios del pais, ávidos de noticias para rellenar el tiempo de información, recurren a lo que ellos consideran noticias entrañables (creo que no hay palabra mas vomitiva, manoseada y sobrevalorada que esta) o de interés navideño. Nos bombardean año tras año tras año con noticias absurdas que un director de informativos no se plantearía encargar en otra época. Es como si creyeran que, en estos días (tan entrañables), el espectador medio rebaja el listón mas de lo habitual (si cabe) y se traga cualquier cosa.

Entre las que no faltan cada año tenemos:

  • El precio de las angulas: el reportero (o becario-reportero) de turno se pasea por la lonja de una ciudad (suele ser gallega) y por el mercado, preguntando el precio del kilo de angulas. Por supuesto, por las nubes. como si a alguno de los ciudadanos de a pie nos interesara el precio de algo que ni nos gusta ni le vemos la gracia.
  • El villancico ese cantado por perros/gatos/ambos: un video, generalmente en formato (y calidad) NTSC, realizado por un friki que se dedica a juntar con el GarageBand ladridos y maullidos de animales, componiendo un villancico tradicional. Deleznable.
  • Belenes, belenes y más belenes: hechos de chocolate, vivientes, de marquetería, hechos por presos, de plastilina, debajo del mar, con arena de playa...
  • Los juguetes estrella: esta es una noticia generalmente de A3, que debe de tener un corresponsal en Carrefour indicándole, en plan RSS, cual es la última noticia generada por estos centros comerciales. Suelen hablar del juguete estrella de las navidades, de cuáles están agotados (ayer comentaban que el caballo de la Barbie estaba agotado, cuando yo había visto cajas y cajas del mismo en el mismo centro comercial de otra ciudad) o de cuanto nos gastaremos estas navidades (gracias por amargarme el dia)
  • La gente bañándose en las playas/puertos/piscinas: el ya habitual grupo de pirados que, bañador y gorrito colocado, se meten en el agua para fardar delante de sus vecinos y soltar eso de que es muy saludable bañarse a -20 grados. Es un clásico de A3 también.
Esto es solo una muestra de toda la gilipollez que reina en los informativos españoles, de lo poco inteligentes que son los jefes de informativos (creen que al dar las 12 del 1 de enero se nos borra la memoria) y del nivel de calidad de los informativos televisivos de este pais, cada vez mas llenos de noticias absurdas, encuestas imposibles sin interés alguno, presentadores con cargo vitalicio y anuncios camuflados como noticias...

08 noviembre 2005

Cuatricomía

Anoche arrancaron por fin las emisiones del nuevo canal cuatroº. Y lo hicieron con una especie de publireportaje tipo leche Pascual en el que iban presentando los diferentes espacios de la cadena, aunque esto ya no es una novedad ya que llevamos semanas hablando y oyendo sobre ellos.

La imagen corporativa me gusta. A pesar de que en el blog de eurocero dije que no, creo que sí que han acertado, tanto en las formas como en los colores (ahora que ya A3 ha eliminado el rojo de su logo y se ha pasado al naranja). Las cortinillas son sencillas pero efectivas, y están muy bien hechas. No así la campaña publicitaria, que he seguido a través de la página oficial del canal en los documentales Así nace cuatro, y que se han currado unos argentinos que como siempre han vendido la moto. Unos anuncios en prensa y en vallas publicitarias totalmente absurdos (del tipo cuatro es una nueva televisión y el logo, leído al revés, no significa nada... toma ya creatividad argentina), cosa que no han mejorado los spots televisivos, mas parecidos a las cortinillas publicitarias de las series nacionales, esas en las que los actores de la serie anuncian cremas y adelgazantes (si son chicas) y seguros y móviles (si son chicos).

Tras algunos problemas de emisión que se prolongaron durante toda la noche (cortes en la imagen pero no en el sonido, rayas que aparecían cruzando la imagen...) pero normales en un primer día de emisión, comienza el programa estrella de la cadena: el informativo nocturno. Me impactó la frase de Gabilondo en la que decía que empezaba un programa con audiencia cero. Y lo hizo con, ante todo, mucha calma. El informativo de cuatroº es un informativo tranquilo, sin grandes aspavientos, sin la sensación de que van a bombardear el plató de un momento a otro (como en el de A3) y sin la velocidad del de T5. Más cercano a los de TVE, Gabilondo se encarga prácticamente de todo: de pie, al lado de un videowall va mostrando los titulares del día, para después irse a la mesa e ir comentando (en un plano excesivamente corto, donde no se ve siquiera la mesa) las noticias. Para el primer día el periodista preparó un reportaje en París sobre los disturbios que se están produciendo. Presentador y periodista de calle, toma ya. Eso y darle un micro a la ministra para que comentara el accidente del acueducto de Granada fue lo mas destacado de un programa que hay que engrasar, pero que a mi me dio muy buena sensación. Gabilondo hace mucho que no pasa por la tele y hay que darle tiempo a que aprenda a situarse, a mirar, a no moverse tanto o a disminuir las pausas entre palabras y frases.

Después del informativo, una especie de tour de force en el que un programa iba dando paso a otro, para acabar en Noche hache, el late night presentado por Eva Hache y que, para mi gusto, es de lo mejorcito que tiene la cadena. Por que, después de todo lo visto, me da la sensación que han tirado demasiado de la gente del Plus. Creo que no había nadie allí que no tenga programa aquí, y eso al final puede ser contraproducente, ya que algunos no creo sean capaces de llevar un programa ellos solos (como el singracia de Javier Coronas, empeñado en hacer el mismo programa una y otra vez). ç

Démosle tiempo al tiempo. Yo, como buen chaquetero que soy, le daré una oportunidad a cuatroº, aunque solo sea por volver a ver El Gran héroe americano de nuevo o a Los Roper.